La preocupación ciudadana sobre las condiciones del puente elevado en el crucero de Cinco Señores volvió al centro del debate público, luego de que autoridades estatales reconocieran la necesidad de realizar estudios técnicos más detallados para evaluar su seguridad estructural.
Desde hace años, habitantes han señalado posibles riesgos en la infraestructura del paso a desnivel, al advertir que, de existir fallas, podrían representar un peligro considerable en una entidad como Oaxaca, caracterizada por su alta actividad sísmica y el constante tránsito de vehículos, incluidos transportes de carga pesada.
CIUDADANÍA ALERTA POR POSIBLES RIESGOS
Las inquietudes no son nuevas. Vecinos y usuarios frecuentes del puente han cuestionado la calidad de la obra y su capacidad para soportar tanto el flujo vehicular como las condiciones geográficas de la región.
El paso diario de unidades pesadas, pipas y transporte público ha intensificado el desgaste, lo que incrementa la percepción de riesgo entre la población.
AUTORIDADES ADMITEN NECESIDAD DE ESTUDIOS
El tema fue retomado recientemente por medios de comunicación, lo que llevó al Ejecutivo estatal a pronunciarse y presentar la postura técnica de especialistas.
Este martes por la mañana, durante la conferencia de prensa, el doctor Baldomero Cano, del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIDIR), explicó que ya existe un primer diagnóstico, aunque este resulta insuficiente para determinar con precisión el estado del puente.
“Existen dudas sobre su integridad estructural y el riesgo que pueda tener para los usuarios”, señaló.
Detalló que la evaluación inicial consistió en una inspección visual, considerada apenas el primer paso en este tipo de revisiones.
“La Secretaría tiene un informe, un diagnóstico, sobre una inspección visual… donde se determina que sí se requiere un estudio más profundo y más detallado”, puntualizó.
ANÁLISIS MÁS PROFUNDO Y POSIBLES INTERVENCIONES
Ante este escenario, especialistas ya trabajan en la definición de estudios técnicos más avanzados que permitan conocer con certeza las condiciones reales de la estructura.
“Estamos en posibilidad conjuntamente de definir posibles estudios… y una vez con el dictamen técnico, realizar un proyecto de mantenimiento o reforzamiento”, explicó Cano.
El objetivo, añadió, es garantizar que el puente pueda seguir operando sin representar un riesgo para la población.
ENTRE LA INCERTIDUMBRE Y LA PREVENCIÓN
Aunque las autoridades no han confirmado fallas estructurales graves, el reconocimiento de que se requieren estudios más profundos refuerza la preocupación ciudadana.
En un estado con alta sismicidad como Oaxaca, la falta de certeza sobre la seguridad de una infraestructura clave abre cuestionamientos sobre supervisión, mantenimiento y transparencia en la obra pública.
Por ahora, el puente continúa en operación, mientras se espera que los estudios técnicos definan si requiere intervención, reforzamiento o medidas más drásticas.










































