El llamado Campeonato Nacional de Ciclismo celebrado este fin de semana en México terminó convertido en una parodia deportiva. Lo que debía ser un homenaje al esfuerzo, la disciplina y el talento de los mejores ciclistas del país —incluido el joven prodigio Isaac del Toro. Quien es actualmente tercer lugar del ranking mundial— se transformó en un episodio de improvisación, desdén y humillación institucional.
Los reportes y videos que circularon en redes sociales muestran un evento carente de planeación, seguridad y respeto hacia los atletas. El área de calentamiento fue invadida por personas ajenas. Entre ellas funcionarios locales, militantes de Morena y acompañantes no acreditados.
UNA CONTRARRELOJ ENTRE BACHES Y TRÁILERES
Durante la prueba contrarreloj, las condiciones del recorrido fueron inaceptables: baches, desniveles, asfalto parchado y hasta un tráiler que irrumpió en el circuito de competencia. Los testigos calificaron el hecho como un milagro. Ya que, no hubo accidentes graves pese al caos logístico.
El evento, que pretendía marcar “el nuevo comienzo del ciclismo mexicano” bajo la gestión de Bernardo de la Garza, presidente de la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC), dejó ver la precariedad en la que se encuentra este deporte.
PAPEL BOND Y SIDRA SIN GAS: LA PREMIACIÓN DE LA INDIGNACIÓN
La premiación fue el punto más criticado. El campeón nacional recibió 30 mil pesos, el segundo 20 mil y el tercero 10 mil. Las cifras, consideradas irrisorias frente al esfuerzo físico y profesional de los ciclistas, desataron la indignación del público.
Para colmo, los premios se entregaron con cheques impresos en hojas de papel bond, sin respaldo oficial visible, y una botella de sidra sin gas que ni siquiera logró estallar al abrirse. Los asistentes abuchearon al organizador en señal de protesta.
“Hasta en las carreras de 10 kilómetros de barrio hay mejor organización y premios más dignos”, se leía entre los comentarios de aficionados en redes sociales.
EL PASADO QUE PESA: BERNARDO DE LA GARZA EN EL OJO DEL HURACÁN
El presidente de la FMC, Bernardo de la Garza, volvió a estar en el centro de la polémica. Exdirector de la CONADE, exdiputado del Partido Verde y excomentarista deportivo. Su nombre ha estado vinculado históricamente a la corrupción, los diezmos y la manipulación política del deporte.
Durante su gestión al frente de la Comisión Nacional del Deporte, fue señalado por desvíos y favoritismos. Ahora, muchos deportistas temen que el ciclismo se convierta en el nuevo botín político bajo su administración.
EL CICLISMO MEXICANO, ENTRE EL ABANDONO Y LA MEDIOCRIDAD
La presencia de Isaac del Toro en el evento debería haber sido motivo de orgullo nacional. Sin embargo, su participación terminó siendo el espejo de una realidad incómoda: el talento mexicano no encuentra respaldo ni respeto en su propio país.
Mientras en Europa los ciclistas nacionales son tratados como figuras de élite, en México enfrentan carreteras rotas, premios simbólicos y estructuras federativas obsoletas.







































