Replegado, pidiendo la hora, el Tri de Javier Aguirre gana a Honduras y se verá en la final de la Copa Oro de la Concacaf. Raúl Jiménez anotó el único gol en la victoria de México por 1-0 sobre Honduras el miércoles por la noche para reservar su boleto y citarse con Estados Unidos con el trofeo en juego el domingo.
Jiménez anotó cinco minutos después del descanso, tras avanzar tras un pase de la estrella emergente Gilberto Mora y rematar raso, superando al portero hondureño Edrick Menjívar.
A México le costaron mucho los primeros 45 minutos, otra vez el Tri se fue en blanco y sin ocasiones claras de gol; el partido se ensució demasiado con tantas faltas.
El pase a Jiménez fue entregado en asistencia por el juvenil Gilberto Mora quien inició el partido alineado por el entrenador Javier Aguirre y el fin de semana pasado se convirtió en el jugador más joven en formar parte de la selección absoluta de México con 16 años y 257 días.
México pareció duplicar su ventaja tres minutos después cuando Edson Álvarez remató el balón con un toque en medio de una confusión en el área de Menjívar, pero después de una revisión el gol fue anulado y Honduras siguió en contienda.
Jiménez, que ya suma 42 goles para su país, se acerca al récord nacional de 52 establecido por Javier “Chicharito” Hernández, y su intervención fue el momento decisivo en un partido de mal humor empañado por un puñado de puntos conflictivos.
La selección nacional de Estados Unidos y México no se enfrentaron en la Liga de Naciones de la Concacaf a principios de este año debido a la desalentadora derrota de Estados Unidos en semifinales ante Panamá, seguida de otra derrota ante Canadá en el partido por el tercer puesto. México ganó el torneo con bastante comodidad. Durante ese torneo, Jiménez fue la estrella indiscutible, anotando dos goles contra Canadá en las semifinales y otro contra Panamá en la final.
A Mora, de Xolos no le interesó la corpulencia y el juego sucio de Honduras y los 50 minutos orquestó la jugada del gol que terminó marcando Raúl Jiménez.
Los cambios descompusieron al equipo y no se sabia a qué jugaba. En los últimos minutos fueron de mucho sufrimiento para México; al Tri le costó trabajo tener la pelota careció jugadas de peligro, algo que aprovecharon los hondureños para ir al frente a buscar el empate, pero no les alcanzó.







































