La Secretaría de Salud de México ha emitido una advertencia sobre los efectos nocivos del consumo excesivo de refrescos, destacando que no solo las bebidas azucaradas representan un riesgo para la salud, sino también sus alternativas “light” o “sin azúcar”. Fue la misma presidenta Claudia Sheinbaum, quien alertó sobre los peligros ocultos de estos refrescos que, a pesar de ser vistos como una opción más saludable, pueden tener consecuencias serias a largo plazo.
LOS REFRESCOS “LIGHT”: NO SON TAN INOFENSIVOS COMO PARECEN
Aunque los refrescos “sin azúcar” o “light” han sido promovidos como una solución para evitar el consumo excesivo de azúcar, la Secretaría de Salud advirtió que su consumo diario puede aumentar el riesgo de sufrir problemas graves de salud. De hecho, estudios revelan que consumir hasta dos refrescos “sin azúcar” al día puede incrementar el riesgo de sufrir infartos o hemorragias cerebrales en un 31%.
El principal problema radica en los edulcorantes sintéticos que sustituyen al azúcar en estos productos, los cuales pueden alterar gravemente la salud intestinal. Entre estos edulcorantes se incluyen el aspartame, el acesulfame K y la sucralosa, que han demostrado alterar la microbiota intestinal y promover el crecimiento de bacterias dañinas, reduciendo las bacterias protectoras que son esenciales para nuestra salud.
EFECTOS NEGATIVOS DE LOS EDULCORANTES SINTÉTICOS
El consumo regular de estos edulcorantes está relacionado con una serie de problemas de salud, que incluyen:
- Aumento de peso y inflamación crónica: El acesulfame K y otros edulcorantes han sido vinculados con el aumento de peso y la inflamación crónica, afectando negativamente el metabolismo.
- Cero salud intestinal: Los edulcorantes sintéticos alteran la microbiota intestinal, lo que puede afectar el sistema digestivo y el sistema inmunológico a largo plazo.
- Obesidad: A pesar de la creencia popular de que los refrescos “sin azúcar” ayudan a perder peso, estudios indican que pueden interferir con los centros de saciedad del cerebro, aumentando el consumo de alimentos y contribuyendo a la obesidad.
RIESGOS PARA LA SALUD A LARGO PLAZO
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha alertado sobre los riesgos asociados con el consumo a largo plazo de edulcorantes sin azúcar. Entre los peligros destacan:
- Mayor riesgo de diabetes tipo 2: Contrario a la idea de que los refrescos “sin azúcar” ayudan a prevenir la diabetes, su consumo excesivo podría incrementar el riesgo de desarrollarla.
- Enfermedades cardiovasculares (ECV): Los edulcorantes sin azúcar han sido asociados con un mayor riesgo de enfermedades del corazón.
- Cáncer de páncreas: Algunos estudios también sugieren una posible relación entre los edulcorantes artificiales y el cáncer de páncreas.
LA REALIDAD EN MÉXICO: IMPACTO EN LA SALUD PÚBLICA
En México, el consumo de bebidas azucaradas, incluidas las “light”, es alarmante. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI):
- 1 de cada 3 nuevos casos de diabetes mellitus se atribuyen al consumo de bebidas azucaradas.
- 1 de cada 7 nuevos casos de enfermedades cardiovasculares también están relacionados con estas bebidas.
En 2024, se reportaron 192,563 muertes por enfermedades cardiovasculares y 112,641 por diabetes mellitus, lo que subraya la urgencia de tomar medidas para prevenir estas enfermedades.
MEJOR OPCIONES: AGUA Y ALIMENTOS NATURALES
La OMS recomienda evitar el uso de edulcorantes sin azúcar como estrategia para controlar el peso o prevenir enfermedades. En su lugar, se sugiere:
- Consumir agua potable como principal bebida.
- Optar por alimentos con azúcares naturales, como frutas.
- Evitar el consumo de productos procesados y bebidas endulzadas.
ATENCIÓN AL ETIQUETADO
La Profeco ha reiterado en diversas ocasiones la importancia de leer y entender el etiquetado de los productos. Si bien un refresco lleve la leyenda “sin azúcar”, esto no garantiza que sea bajo en calorías, ya que puede contener otros edulcorantes que aportan energía.
- Los refrescos “light” o “sin azúcar” no son una opción segura para la salud.
- El consumo excesivo de estos productos está vinculado a riesgos de enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares y problemas intestinales.
- La mejor estrategia es consumir agua potable y alimentos con azúcares naturales, y evitar productos procesados.
- Leer las etiquetas es crucial para comprender lo que realmente estamos consumiendo.












































