El asesinato de Rosa María Á. B., de 36 años de edad, ocurrido en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, no solo evidenció la violencia contra comerciantes, sino una cadena de omisiones que derivaron en un desenlace fatal. La mujer, propietaria de la Boutique Susel, fue asesinada tras presuntamente resistirse a un asalto en su negocio ubicado sobre la calle de Trujano.
UN AGRESOR REINCIDENTE
Las investigaciones confirmaron que el presunto responsable ya había sido detenido en ocasiones anteriores, contaba con antecedentes delictivos y fue captado por cámaras de videovigilancia cometiendo otros asaltos a negocios del primer cuadro de la ciudad.
Pese a ello, el sujeto continuó en libertad, desplazándose con total impunidad hasta que la violencia escaló y terminó con la vida de una mujer.
DEL REINCIDENTE AL MÁS BUSCADO
Tras el homicidio, el agresor se convirtió en el hombre más buscado del momento en la ciudad de Oaxaca. Corporaciones de seguridad estatales y municipales desplegaron operativos para su localización, mientras su imagen circula ampliamente en redes sociales como parte de la búsqueda.
El contraste ha generado fuertes críticas: antes fue detenido y liberado; hoy es perseguido tras cometer un asesinato.
VIDEOS QUE ADVERTÍAN EL RIESGO
VIDEO | Asalto en pleno centro de Oaxaca desata indignación en redes pic.twitter.com/yswQGQ5rNM
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) January 2, 2026
Por otra parte, las grabaciones que muestran al sujeto operando con el mismo modus operandi —amenazas con arma blanca y sometimiento de víctimas— circulaban desde semanas atrás. En al menos dos casos anteriores, los asaltos fueron documentados sin que se lograra su detención definitiva.
VIDEO | Asaltante armado con cuchillo ataca comercio del Centro; arrastra a empleada y huye.https://t.co/Zu2Xb6zGjV pic.twitter.com/3PnfBoecrD
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) January 7, 2026
REACCIÓN TARDÍA, INDIGNACIÓN SOCIAL
Aunque ahora se mantiene un operativo activo para capturarlo, comerciantes y ciudadanos cuestionan la eficacia de una respuesta que llegó solo después de que el agresor cobrara una vida.
“Lo tenían identificado, lo soltaron y hoy lo buscan”, es la frase que se repite entre locatarios del Centro Histórico.
UNA MUERTE QUE EXHIBE LA IMPUNIDAD
Finalmente, el asesinato de Rosa María Á. B. se ha convertido en un caso emblemático de cómo la falta de acciones oportunas puede tener consecuencias irreversibles. La exigencia social no se limita a la captura del responsable, sino a evitar que la impunidad vuelva a traducirse en una muerte más.







































