Ruth Milagros Hernández Armas, de 14 años de edad, se encuentra desaparecida desde el 16 de noviembre de 2024, y su familia acusa a un joven de 24 años, en complicidad con su familia, de haberla sustraído. Sin embargo, lo que agrava el caso no es solo la desaparición, sino la pasividad e inacción de las autoridades ministeriales en Tuxtepec, quienes habrían obstaculizado la búsqueda y violentado derechos humanos desde el inicio de la denuncia.
En conferencia de prensa, Alejandrina Hernández Armas, hermana de Ruth, leyó un comunicado en representación de su madre:
“Desapareció el 16 de noviembre de 2024, aproximadamente a las 20:00 horas, en las calles Matamoros esquina Libertad en Tuxtepec, Oaxaca.”
Ese mismo día, la madre acudió a la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Vicefiscalía Regional de la Cuenca, donde presentó denuncia ante la agente del Ministerio Público Estefany Avendaño González, iniciando la carpeta de investigación correspondiente.
UN SOSPECHOSO Y UNA INVESTIGACIÓN QUE NUNCA ARRANCÓ
La familia señala como principal responsable de la desaparición a Ángel Bautista López o Gustavo Ángel Bautista López, un adulto de aproximadamente 24 años de edad. De acuerdo con la madre, fue en el domicilio de ese sujeto donde encontró una prenda íntima de su hija, pese a que él negaba conocerla.
“Para la propia Fiscalía de Tuxtepec fue imposible localizarlos, pues esas personas huyeron del lugar. Ahora se los ha tragado la tierra y son ilocalizables… tanto ellos como mi hija”, denunció la madre.
Pese a estas evidencias, asegura que no se hizo una investigación especializada, ni se realizó una búsqueda con rigor técnico. La Alerta Amber, herramienta fundamental para la localización de menores, fue activada hasta el 13 de marzo de 2025. Casi cuatro meses después de la denuncia, y solo por presión de asesores externos.
VIOLENCIA INSTITUCIONAL Y NEGLIGENCIA GRAVE
La madre relató cómo durante semanas acudió diariamente a la Fiscalía sin recibir avances:
“Todos los días iba a la Fiscalía, pero el agente Guadencio me decía que no pasaba nada, que me fuera a mi casa.”
Incluso, recuerda que fue tratada con burla:
“Me decían: ‘¿Qué me trae ahora usted de nuevo? ¿Sabe algo?’ Les decía que no, que por eso iba, porque quería una respuesta. Me respondían: ‘No’. Como si no fuera su obligación buscarla.”
PERSISTEN CASOS SIMILARES Y SOSPECHAS DE TRATA
El abogado Maurilio Santiago Reyes, del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi). El cual acompaña a la familia, lamentó la sistemática omisión de las fiscalías en regiones como la Cuenca, la Mixteca o el Istmo.
“En Tuxtepec han ocurrido muchas desapariciones. Existen grupos delincuenciales con varios giros; no descartamos la trata de personas.”
Santiago Reyes señaló patrones similares en otros casos:
“Las enamoran, las seducen y después las entregan…”, apuntando a una posible red de explotación de menores en la zona.
LLAMADO URGENTE A LAS AUTORIDADES FEDERALES
Ante la gravedad del caso y la falta de resultados, la familia hace un llamado directo a:
- La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo
- El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz
- El Fiscal General del Estado
Con la voz quebrada, Alejandrina expresó en nombre de su madre:
“Como mujer, como madre, como una familia rota… mi niña de 14 años se la llevaron. Este duelo cada día me carcome la vida.”
En resumen, este caso pone en evidencia una profunda crisis institucional en el sistema de procuración de justicia de Oaxaca. Donde la falta de perspectiva de género, la negligencia procesal y la revictimización siguen impidiendo que niñas y mujeres desaparecidas sean buscadas con urgencia y eficiencia.






































