Un crimen de sangre fría azotó a los vecinos de la colonia Libertad de Oaxaca de Juárez, tras el asesinato de Lomelí F. M., de 37 años y su esposa, Niketea Leticia G. S., de 33 años, quienes fueron ultimados a balazos la noche de este miércoles en su negocio, ubicado en la calle Trujano, esquina Las Flores, cerca del Mercado de Abasto. Los cadáveres de ambos fueron encontrados en lugares distintos: Leticia dentro del establecimiento, y su esposo, en la calle.
UN CRIMEN QUE AÚN NO TIENE CLARIDAD
Los hechos ocurrieron alrededor de las 22:30 horas. Cuando la pareja, de 33 y 37 años de edad, se encontraba organizando mercancía en su pequeño comercio dedicado a la venta de productos lácteos y abarrotes.
Según los reportes de la Policía, las circunstancias del asesinato aún no están claras. Por ello, se han abierto, al menos, dos líneas de investigación: una que sugiere un ataque directo y otra que contempla la posibilidad de que se tratara de un intento de asalto que terminó en tragedia. La violencia dejó en orfandad a un niño de tan solo cinco años, quien ahora enfrenta una dura realidad tras perder a ambos padres en un ataque tan brutal.
UNA OLA DE VIOLENCIA CRECIENTE
Con este doble asesinato, se contabilizan más de seis homicidios en el municipio de Oaxaca de Juárez. Este asesinato es solo un eslabón en una cadena de violencia que ha provocado una creciente preocupación entre los habitantes y la sociedad oaxaqueña.
El crimen se suma a una serie de asaltos, robos a casa habitación y vehículos que han afectado a la ciudad.
¿ESTÁ OAXACA TAN SEGURO COMO LO DICEN LAS AUTORIDADES?
Las autoridades, por su parte, defienden que la situación en Oaxaca es más segura en comparación con otros estados como Guanajuato. Donde los índices delictivos son mucho más elevados. Sin embargo, los habitantes de la capital oaxaqueña se sienten cada vez más inseguros. Este tipo de crímenes, sumados a otros episodios de violencia y delincuencia, evidencian que la percepción de seguridad en el estado está lejos de coincidir con la realidad en las calles.
Finalmente, la muerte de Leticia Gómez y Lomelí Fabián Molina es un trágico recordatorio de la vulnerabilidad que enfrentan los ciudadanos. Incluso en el ejercicio de sus actividades cotidianas. Mientras las investigaciones continúan, la sociedad oaxaqueña pide justicia para la pareja y se enfrenta a la creciente preocupación por el futuro de la seguridad en la región.






































