La tranquilidad cotidiana se vio interrumpida por una denuncia que ha generado indignación entre vecinos y transeúntes del centro de esta ciudad. De manera alarmante, fueron encontradas varias navajas de afeitar abandonadas sobre la banqueta de la calle Progreso, justo frente al Centro de Salud de Salina Cruz, Oaxaca.
Vecinos del área expresaron su preocupación por este acto que calificaron como irresponsable y peligroso.
“Es increíble que haya gente tan inconsciente que tire navajas donde camina todo el mundo”, manifestó una habitante visiblemente molesta.
ENTRE LA NEGLIGENCIA Y LA OMISIÓN
El hallazgo no solo representa una amenaza directa para los ciudadanos –especialmente niños y personas mayores que transitan por la zona–, sino que también evidencia un problema más profundo de cultura cívica y falta de vigilancia municipal.
Quienes pasan diariamente por el lugar se ven forzados a esquivar estos objetos punzocortantes, que podrían causar desde lesiones menores hasta accidentes graves. La omisión de quien arrojó estas navajas es tan cuestionable como la falta de respuesta oportuna de las autoridades.
EXIGEN RESPUESTA INMEDIATA
Los denunciantes hicieron un llamado directo a las autoridades municipales y de salud para que se atienda de inmediato esta situación.
“Se exhorta a las personas a tener cuidado y también se pide a las autoridades correspondientes su recolección”, declararon los ciudadanos de forma colectiva.
La petición no solo busca la limpieza del área, sino también la creación de protocolos para evitar que hechos de este tipo se repitan, y que las sanciones a quienes incurran en esta clase de actos sean claras y ejemplares.
¿QUÉ TAN SALUDABLE ES EL ENTORNO DE UN CENTRO DE SALUD?
Paradójicamente, este acto de descuido ocurre frente a una institución cuya misión es la prevención y el cuidado de la salud. ¿Cómo se puede hablar de espacios seguros y salubres si el entorno inmediato de un centro médico se convierte en una trampa cortante para peatones?
El hecho pone sobre la mesa la urgencia de reforzar tanto la vigilancia urbana como la educación cívica. Tirar basura ya es grave. Arrojar navajas, es criminal.
UNA LLAMADA DE ATENCIÓN A TODOS
Este incidente sirve como un recordatorio inquietante de lo que ocurre cuando la negligencia ciudadana se mezcla con la inacción institucional.
Finalmente, por el momento, los peatones que circulan por el citado lugar deben estar atentos de no pisar una hoja afilada que no debería estar ahí.






































