Un duro golpe financiero al narcotráfico local se materializó en las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) delegación Oaxaca, donde las llamas consumieron un cargamento de más de 860 kilogramos de sustancias ilícitas. Las drogas habían sido decomisadas en fechas recientes en distintos puntos estratégicos del territorio oaxaqueño.
EL DESGLOSE DEL CARGAMENTO DESTRUIDO
El fuego redujo a cenizas un inventario de estupefacientes que formaba parte de múltiples expedientes de investigación criminal. De acuerdo con Osvaldo Rueda Roldán, jefe de la Policía Federal Ministerial de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), el cargamento incinerado estaba compuesto por 718 kilogramos de plantas de cannabis sativa, 139 kilogramos de marihuana ya procesada y lista para su distribución, 2 kilogramos de metanfetamina, conocida popularmente como ‘cristal’,1 kilogramo de cocaína de alta pureza,1 kilogramo de semillas de marihuana, además de diversos objetos decomisados en los búnkeres de los traficantes.
LAS ZONAS DE SIEMBRA EN LA MIRA
Rueda Roldán detalló que este decomiso masivo es el resultado de un trabajo en equipo entre agentes federales, el Ejército Mexicano, la Marina, la Guardia Nacional y las policías locales. Con esta quema masiva, las autoridades calcularon que impidieron la distribución de entre 7 mil y 8 mil dosis individuales que tenían como destino las juventudes oaxaqueñas.
El jefe policial encendió las alarmas al revelar que el consumo de marihuana, cocaína y ‘cristal’ sigue al alza dentro del estado. Asimismo, apuntó que las regiones de Ocotlán, Ejutla de Crespo, Miahuatlán de Porfirio Díaz y las zonas serranas se mantienen como los principales focos rojos donde el Ejército realiza rastreos aéreos y terrestres para arrancar los plantíos ilegales desde la raíz.






































