Un elemento de la Policía Municipal de la agencia Álvaro Obregón, en el municipio de Juchitán, Oaxaca, fue destituido de su cargo luego de ser captado en video golpeando violentamente a un perro con un palo mientras el animal se encontraba recostado junto a una patrulla.
El agresor fue identificado como Abel, quien se desempeñaba como subcomandante municipal al momento de la agresión. En las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, se observa al funcionario usando un palo largo para golpear reiteradamente al animal. El cual permanece inmóvil durante el ataque.
El hecho generó una ola de indignación ciudadana, así como reacciones de organizaciones defensoras de los derechos animales. Quienes exigieron que el caso no se limite a una sanción administrativa, sino que derive en una denuncia penal, tal como lo establece la ley.
GOBIERNO DE JUCHITÁN ANUNCIA INVESTIGACIÓN Y COMPROMISO CON EL BIENESTAR ANIMAL
Ante la presión social y la viralización del video, el gobierno municipal de Juchitán emitió un comunicado oficial reconociendo los hechos y confirmando el inicio de una investigación administrativa y jurídica.
“Se ha iniciado un procedimiento de investigación administrativa y jurídica para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades conforme a derecho”, señaló el ayuntamiento en el documento.
El gobierno también aseguró que se actuará conforme a la ley y reafirmó su compromiso con la protección animal:
“Toda actuación de servidoras y servidores públicos debe estar sujeta al respeto de los derechos de los seres sintientes. En caso de que las investigaciones determinen alguna responsabilidad, se procederá conforme a la ley”.
Además, se exhortó a la ciudadanía a reportar cualquier situación que pueda constituir maltrato animal a través de las vías institucionales. Además, se destacó la necesidad de avanzar hacia una convivencia más justa y empática.
CIUDADANÍA Y PROTECTORAS EXIGEN SANCIÓN PENAL
Aunque la destitución del agresor fue considerada un avance, ciudadanos y asociaciones protectoras de animales expresaron que la acción no es suficiente. Denunciaron que el maltrato animal es un delito tipificado por la legislación estatal y nacional, por lo que exigieron que el caso sea judicializado.
“No basta con darlo de baja. Lo que cometió es un delito y debe haber consecuencias legales. Esto no puede quedar impune”, expresaron activistas en redes sociales.
También alertaron sobre la gravedad de que un servidor público encargado de la seguridad cometa actos de violencia, pues ello envía un mensaje preocupante sobre la tolerancia institucional al maltrato:
“No puede ser posible que alguien que porta un uniforme y representa a la autoridad golpee de esa manera a un ser indefenso. Esto debe marcar un parteaguas y sentar un precedente”, denunciaron.
MALTRATO ANIMAL ES UN DELITO EN MÉXICO
En Oaxaca y a nivel nacional, el maltrato o crueldad animal está penado por ley. De acuerdo con el Código Penal del estado, causar lesiones dolosas a animales domésticos puede ameritar penas de prisión y multas económicas. Dependiendo de la gravedad del caso y de la reincidencia.
La ciudadanía ha comenzado a organizarse para formalizar una denuncia colectiva, y se espera que organizaciones de defensa animal brinden acompañamiento legal para asegurar que el caso sea llevado ante la justicia.
UN LLAMADO A LA JUSTICIA Y A LA RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL
Este caso, ampliamente difundido en redes y medios locales, vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de establecer protocolos institucionales claros para prevenir, sancionar y erradicar el maltrato animal, especialmente cuando es perpetrado por funcionarios públicos.
El mensaje de la ciudadanía es claro: la violencia contra los animales no debe tolerarse ni minimizarse, y debe combatirse con el mismo rigor que cualquier otro delito.
¿Qué opinas? ¿Debería la Fiscalía intervenir de inmediato? El silencio institucional podría convertirse en complicidad.






































