El contador público, Ángel Á. M., de 43 años de edad, encontró la muerte a consecuencia de un infarto después de una tarde-noche de parranda, en la que estuvo ingiriendo bebidas embriagantes y consumiendo alguna droga.
LOS HECHOS
Alrededor de las 1:40 horas, la francesa Merani L., de 34 años de edad, quien trabaja como dama de compañía, había solicitado el servicio de los paramédicos y de la Policía, supuestamente al sufrir un asalto afuera de una tienda de autoservicio ubicada en calzada Madero, frente al Jardín Madero.
Pero el auxilio solicitado nunca llegó, la mujer al parecer por el estado de ebriedad en que se encontraba se quedó dormida en el volante de una camioneta Honda doble cabina de color gris, con placas GX-538-D del Estado del México, ya que ella la manejaba.
Al despertar y reaccionar, la francesa se percató que su acompañante se encontraba sin vida, de inmediato encendió la camioneta y se dirigió rumbo a la Central de Abasto y se estacionó a un lado de la avenida Central, alrededor de la 8:00 horas y empezó a solicitar ayuda.
Al lugar arribaron policías municipales, quienes al cerciorarse que un hombre estaba inerte en la camioneta, acordonaron el lugar y dieron aviso a las Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), quienes más tarde arribaron al lugar e iniciaron con las diligencias y luego levantaron el cuerpo para trasladarlo al anfiteatro y realizarle la necropsia de ley.
MUJER RINDE DECLARACIÓN
Por otra parte, la mujer fue llevada ante el Ministerio Público para que rindiera su declaración, ella explicó que por la madrugada viajaba en la unidad con su acompañante Ángel, con quien ingería bebidas embriagantes, pero decidieron pasar a comprar a una tienda de autoservicio ubicada en calzada Madero, la extranjera bajó de la unidad y al regresar se percató que dos sujetos estaban en el vehículo, uno de ellos supuestamente le puso algo en la boca al hombre, mientras que el otro individuo al parecer se robaba su cartera y celular, la mujer gritó y los sujetos se dieron a la fuga con rumbo desconocido, pero por el estado inconveniente en que se encontraba se quedó dormida y fue al despertar que se dio cuenta que su compañero estaba muerto.
Más tarde, peritos confirmaron que el hombre había fallecido por un infarto al miocardio producido por la ingesta de alcohol y de una droga, la cual estaba por determinarse cuál era.
Dentro de la unidad de motor había botellas de whisky, de tequila y de cervezas, por lo que se confirma que la víctima había consumido en abundancia bebidas embriagantes y las había mezclado con algún estupefaciente, lo que le costó la vida.
La francesa después de declarar se retiró al no haber cargos en su contra, dentro de la unidad se encontró un seguro de la unidad de motor a nombre de Ángel A. M. con domicilio en Tlalixtac de cabrera, originario de San Pedro Pochutla, en el documento se citaba a la señora Juana M. para cualquier emergencia.






































