Lo que comenzó como una jornada habitual de trabajo terminó en una tragedia que viste de luto a esta comunidad costeña. El cuerpo sin vida de un pescador de la tercera edad, quien se encontraba desaparecido desde el inicio de la semana, fue localizado flotando en el fondo de una poza de agua en las inmediaciones del paraje denominado “Los Traguitos”.
DESAPARICIÓN Y ANGUSTIA FAMILIAR
La víctima fue identificada legalmente como Filogonio G. M., de 65 años de edad, un conocido pescador originario y vecino de este municipio. De acuerdo con las declaraciones de su medio hermano, Benedicto Juan, el sexagenario salió de su hogar a tempranas horas con su red de atarraya y herramientas de pesca habituales, pero nunca regresó a comer ni a dormir.
Al notar la prolongada ausencia y temer lo peor debido a los riesgos propios del oficio, los familiares solicitaron de inmediato el apoyo de la Policía Municipal, así como de los habitantes del pueblo, para activar brigadas civiles de rastreo. La búsqueda se extendió por terrenos sinuosos y cuerpos de agua cercanos durante varias horas de angustia.
MACABRO HALLAZGO EN EL PARAJE “LOS TRAGUITOS”
Fue alrededor de las 08:00 horas cuando los lugareños dieron aviso a la familia sobre el peor de los escenarios posibles: el cadáver de Filogonio flotaba inmóvil dentro de una poza profunda. Minutos más tarde, a las 08:45 horas, la comandancia de la Policía Municipal notificó formalmente el hallazgo a las autoridades ministeriales dependientes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).Debido a las dificultades geográficas del paraje y para evitar la descomposición del cuerpo a la intemperie, las autoridades locales coordinaron el traslado del cadáver hacia el domicilio particular del fallecido, ubicado en la intersección de la calle Reforma y la carretera que conduce a Llano Grande.
INTERVENCIÓN DE LA FISCALÍA Y NECROPSIA DE LEY
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) se apersonaron en la vivienda señalada para acordonar el área y proceder con el levantamiento legal del cadáver. Durante la inspección ocular inicial realizada por los peritos criminalistas, el cuerpo del pescador no presentaba huellas visibles de violencia o heridas producidas por armas, robusteciendo la hipótesis de una muerte por asfixia por sumersión (ahogamiento).
El cuerpo fue puesto a disposición del Ministerio Público local y se ordenó su traslado al descanso municipal para practicarle la necropsia de ley obligatoria que determine científicamente la causa exacta del deceso. La Fiscalía General del Estado abrió la carpeta de investigación correspondiente por el delito de homicidio para esclarecer las circunstancias del hecho y descartar de manera definitiva cualquier tipo de acción criminal.







































