Una intensa jornada de angustia para una familia oaxaqueña culminó de forma trágica en la región de la Costa. Tras permanecer dos días reportado como desaparecido, un hombre fue localizado sin vida en un paraje de Puerto Escondido. El hallazgo provocó el despliegue de corporaciones policiacas y personal forense para iniciar con las investigaciones pertinentes.
El reporte del hallazgo generó consternación entre los habitantes de la zona, quienes se habían sumado de manera solidaria a los recorridos de localización. El cuerpo fue encontrado en un sector con densa vegetación, lo que complicó inicialmente el acceso de las unidades de emergencia.
EL MACABRO HALLAZGO ENTRE LA MALEZA
Los hechos quedaron al descubierto durante la mañana del martes 09 de junio en el paraje conocido como Cerro la Vieja. Este sitio se encuentra ubicado en las inmediaciones del camino de terracería que conduce hacia la colonia La Parota.
De acuerdo con las bitácoras oficiales, el personal de la Vicefiscalía Local de Puerto Escondido recibió un aviso ciudadano sobre una persona tirada e inmóvil en el sector. Al arribar al punto, agentes investigadores y peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) corroboraron de forma instantánea que el masculino ya no contaba con signos vitales.
CONTRADICCIÓN Y BÚSQUEDA FAMILIAR
En el lugar del hallazgo, las autoridades civiles se entrevistaron con la pareja sentimental de la víctima. Ella misma identificó el cadáver de quien en vida respondiera al nombre de Josué Francisco P. P.
Según el testimonio brindado a los oficiales, el hoy occiso era buscado desesperadamente desde dos días antes. Su familia ya había realizado múltiples recorridos e inspecciones en distintas áreas que el varón solía frecuentar de manera cotidiana, desafortunadamente sin obtener resultados positivos hasta la mañana del martes.
DILIGENCIAS FORENSES E INVESTIGACIÓN
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) procedieron a realizar el debido procesamiento de la escena para asegurar cualquier indicio material. En un primer informe preliminar emitido por los peritos médicos forenses, se detalló que el cadáver no presentaba signos evidentes de violencia externa o heridas de armas a simple vista.
Tras concluir las primeras diligencias ministeriales en el cerro, se ordenó el levantamiento del cuerpo. Los restos fueron trasladados a las instalaciones de una funeraria local habilitada como anfiteatro en Puerto Escondido. Ahí se le practicaría la necropsia de ley correspondiente para dictaminar científicamente la causa real de la muerte. La FGEO mantiene abierta la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer los hechos.





































