La mañana del domingo volvió a instalar el temor en Unión Hidalgo, luego de que vecinos alertaran a las autoridades sobre el hallazgo de un hombre sin vida a un costado de la carretera que comunica Chicapa de Castro con esta localidad. El cuerpo presentaba claros signos de tortura y, según los primeros reportes, fue abandonado junto a una cartulina con un mensaje presuntamente vinculado a actividades delictivas, lo que elevó aún más la preocupación entre los pobladores.
De acuerdo con habitantes de la zona, el cadáver se encontraba en un punto de tránsito constante para quienes se desplazan a comunidades cercanas, lo que generó alarma inmediata al tratarse de un hecho inusual por su severidad y por la forma en que fue expuesto.
INTERVENCIÓN DE AUTORIDADES
Tras la llamada de auxilio, elementos de la Policía Municipal acudieron de inmediato al sitio para acordonar el área y evitar el acceso de curiosos. Posteriormente, solicitaron la presencia de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, cuyo personal especializado realizó el levantamiento de evidencias, documentó el estado del cuerpo y aseguró la cartulina que acompañaba el hallazgo para integrarla al análisis pericial.
Las autoridades mantuvieron cerrado el tramo durante el tiempo que duraron las diligencias, con el fin de preservar la escena y obtener información que permita esclarecer la secuencia de los hechos.
IDENTIFICACIÓN DE LA VÍCTIMA
Más tarde, la víctima fue identificada como Enrique, de 34 años, conocido como “Kike” y originario de Unión Hidalgo. La confirmación de su identidad generó consternación entre vecinos, quienes reconocían al hombre dentro de la comunidad.
Este nuevo crimen se suma a una serie de hechos violentos que han ocurrido en la región durante las últimas semanas, lo que ha incrementado el sentimiento de vulnerabilidad entre los habitantes, quienes demandan mayor seguridad y presencia de corporaciones estatales.
CONTEXTO DE VIOLENCIA EN LA ZONA
En las últimas horas se han suscitado varios crímenes de alto impacto en la región del Istmo de Tehuantepec, varios de ellos relacionados con disputas delictivas. La colocación de mensajes junto a los cuerpos se ha convertido en un patrón preocupante que las autoridades investigan como parte de estrategias de intimidación empleadas por grupos criminales.
La recurrencia de estos hechos ha provocado que comunidades como Unión Hidalgo vivan con una sensación constante de riesgo, pues los episodios violentos se han vuelto más visibles y agresivos, afectando la dinámica diaria y generando un clima de tensión que las autoridades aún no logran contener.







































