El feminicidio de Hana A.R.S., ocurrido en Huajuapan de León, no solo evidenció la brutalidad del crimen, sino también la desesperada y fallida maniobra de sus agresores por encubrirlo. El responsable, identificado como J.D.H.T., alias “El Joshua”, fue detenido tras una intensa operación de inteligencia criminal. Luego de fugarse más de 460 kilómetros del lugar del delito. A él se suma E.S.M., quien presuntamente alteró la escena del crimen para simular un suicidio.
Ambos están ya vinculados a proceso y se les impuso prisión preventiva, de acuerdo con las autoridades. El caso se perfila como uno de los más contundentes en la lucha contra la violencia feminicida en Oaxaca. Un estado que registra este tipo de crímenes.
CRIMEN PREMEDITADO, FUGA Y ENCUBRIMIENTO
El feminicidio ocurrió entre el 23 y 24 de abril de 2025. De acuerdo con los datos revelados durante la investigación, Hana A.R.S. fue asesinada en su propio domicilio.
“El miércoles 23 de abril, el agresor llegó al domicilio en el que vivía con la víctima, donde tuvieron una discusión; él se va, pero vuelve el jueves por la madrugada y le dispara en el pecho, y ella pierde la vida”, narró el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla.
Tras el crimen, el feminicida huyó y se refugió en un rancho en Santa Catarina Juquila, ubicado a más de 462 kilómetros de distancia. En su intento de evitar la captura, cambió al menos cinco veces de línea telefónica, pero fue localizado y detenido gracias a las labores de inteligencia de la Fiscalía.
Además, el crimen fue premeditadamente encubierto. La escena del asesinato fue manipulada por otro implicado, E.S.M.. Quien trató de simular un suicidio, lo cual fue descartado por los peritos de la Vicefiscalía Regional de la Mixteca. Lo que derivó en su detención y vinculación a proceso por preservación indebida de indicios y encubrimiento.
VINCULACIÓN Y PENAS SEVERAS
Los imputados fueron presentados ante un juez, quien determinó la vinculación a proceso de ambos: J.D.H.T. por el delito de feminicidio, y E.S.M. por encubrimiento. La Fiscalía confirmó que, conforme al Código Penal de Oaxaca, el delito de feminicidio puede alcanzar penas de 60 a 80 años de prisión.
Aunque las detenciones representan un avance, el caso reaviva la acuciante de atender de raíz las condiciones que permiten este tipo de crímenes. La tentativa de encubrimiento, la distancia que recorrió el feminicida y la manipulación de evidencias dejan claro que no se trató de un crimen pasional, sino de un acto deliberado de violencia y ocultamiento.
UN PASO MÁS, PERO NO BASTA
Este feminicidio y su posterior encubrimiento no son hechos aislados, sino reflejo de una estructura de violencia de género persistente. La detención de los implicados no borra la pérdida, pero sí debe marcar un precedente en la aplicación efectiva de justicia.
Finalmente, en un estado que en los últimos años ha sido escenario recurrente de violencia feminicida, la sociedad exige más que detenciones: demanda prevención, educación, y un sistema que no permita que ningún agresor tenga margen para escapar, encubrir o repetir.






































