Lo que comenzó como un viaje para concretar la compra de una camioneta se convirtió en una tragedia. Un hombre de la tercera edad, identificado por sus familiares como Ever “N”, fue hallado sin vida, putrafacto y con signos de violencia, tras desaparecer desde el pasado 10 de julio.
El cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición, envuelto en una sábana, y abandonado a un costado del periférico de Juchitán, a la altura de la colonia Chapultepec, cerca de una clínica de hemodiálisis.
EL HALLAZGO Y LA RESPUESTA POLICIAL
El macabro descubrimiento ocurrió la tarde-noche del sábado, tras una llamada anónima al 911. Lo que movilizó a elementos de la Policía Estatal Preventiva, quienes acordonaron el área y notificaron al personal ministerial para iniciar las diligencias correspondientes.
En un primer momento, el cadáver fue registrado como persona no identificada (NN). Sin embargo, horas más tarde, fue reconocido por familiares, quienes habían denunciado su desaparición días antes.
UN ROBO PLANEADO QUE ACABÓ EN ASESINATO
Según testigos y familiares, la víctima —originaria de Cerro Iguana— había viajado a Juchitán el jueves para comprar una camioneta. No obstante, ese mismo día perdieron todo contacto con él, y su desaparición fue reportada formalmente.
Las primeras investigaciones apuntan a un posible robo con violencia, pues Ever habría llevado consigo una cantidad significativa de dinero para la compra del vehículo. Se presume que fue emboscado y asesinado como parte de un plan deliberado para despojarlo del efectivo.
VIOLENCIA Y TORTURA, POSIBLES AGRAVANTES
El cuerpo presentaba claros signos de violencia y posibles huellas de tortura. Indicaron fuentes cercanas a la investigación.
Aunque la causa exacta de muerte aún no ha sido determinada, las autoridades no descartan que se trate de un homicidio doloso vinculado a una red de estafas o falsos vendedores de vehículos.
LA FISCALÍA INVESTIGA Y LA COMUNIDAD EXIGE JUSTICIA
La Fiscalía General del Estado continúa con las indagatorias para esclarecer los hechos, localizar a los responsables y determinar si se trata de un caso aislado o parte de una operación criminal más amplia en la región.
El asesinato ha generado consternación e indignación entre habitantes de Juchitán y municipios vecinos, donde familiares y colectivos exigen justicia y mayor vigilancia, especialmente en transacciones que involucran la compraventa de vehículos, una práctica que ha sido utilizada como modus operandi en diversos delitos recientes.






































