Un vecino de la agencia municipal de Donají encontró una granada de mortero enterrada cerca de una planta de maguey. El hallazgo ocurrió cuando un hombre, armado con un detector de metales, exploraba un terreno en esa zona.
Lo que parecía ser sólo un ejercicio de pasatiempo terminó en una alerta de seguridad: el dispositivo marcó algo enterrado y al excavar se topó con lo que resultó ser un artefacto explosivo militar.
De inmediato dio aviso a la Policía Municipal, quienes llegaron al lugar y, tras confirmar la presencia del explosivo, procedieron a acordonar la zona para evitar cualquier riesgo a los habitantes.

La situación fue tomada con seriedad. Los elementos municipales notificaron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), cuyos especialistas en explosivos acudieron a la zona.
Tras una revisión minuciosa, el personal del Ejército Mexicano aseguró la granada y, siguiendo protocolos de seguridad, la trasladó a la zona militar de Miahuatlán, donde será destruida de forma controlada.
Hasta el momento no se ha informado cómo llegó el artefacto hasta ese punto ni cuánto tiempo llevaba enterrado ahí. Autoridades militares y municipales continúan con las investigaciones.







































