Desde una celda en Washington D.C., Érick Valencia Salazar, conocido como “El 85”, libra la batalla judicial más importante de su vida. Acusado de coordinar el tráfico de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, el cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) explora ahora una salida negociada con fiscales federales: evitar el juicio a cambio de convertirse en testigo colaborador.
Su potencial testimonio podría sacudir las entrañas del narco mexicano y exponer secretos nunca antes revelados sobre el funcionamiento interno del CJNG y su líder máximo, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, con quien Valencia compartió sociedad, traiciones y guerra.
LOS ORÍGENES DE UNA CARRERA CRIMINAL
Nacido en Guadalajara, Jalisco, el también identificado como Saúl Ulloa Cuevas o Erick Valencia Cornelio, con alias como “El Mono” y “85”, se inició en el crimen organizado bajo la tutela del Cártel del Milenio, dirigido por los hermanos Nava Valencia. Fue lugarteniente de Ignacio “Nacho” Coronel, clave en el Cártel de Sinaloa, hasta su muerte en 2010.
Tras la caída de Coronel, se dio una ruptura dentro del grupo. Valencia, junto a “El Mencho” y “El 53”, formó la facción conocida como “Los Torcidos”, que terminaría imponiéndose en una guerra sangrienta contra “La Resistencia”, aliada de Los Zetas. De ese conflicto emergió el CJNG, con una estructura militarizada, violenta y expansiva.
SU ASCENSO COMO JEFE DE OPERACIONES INTERNACIONALES
Durante los primeros años del CJNG, Valencia fue pieza clave en la logística del narcotráfico, coordinando rutas desde el puerto de Manzanillo, Colima, con cargamentos de cocaína provenientes de Colombia y precursores químicos desde China.
Bajo su liderazgo, el CJNG se expandió rápidamente hacia Michoacán, Guerrero, Morelos y Veracruz, donde operó como “Los Matazetas”, dejando una estela de masacres, como la de 35 cuerpos abandonados en Boca del Río, Veracruz, en 2011.
LA PRIMERA CAPTURA Y LA RESPUESTA ARMADA DEL CJNG
El 9 de marzo de 2012, Valencia fue detenido en Zapopan, Jalisco, en un operativo encabezado por el Ejército. La respuesta fue inmediata: bloqueos, incendios y caos en la zona metropolitana de Guadalajara. En el operativo también fueron capturados “Tony Montana” y “El Chelis”, además de incautarse un arsenal de guerra.
Aunque recluido en penales de máxima seguridad, su defensa logró revertir la detención en 2017. Un tribunal federal ordenó su liberación por violaciones al debido proceso, al demostrarse que el Ejército entró a su domicilio sin orden judicial.
LA RUPTURA CON “EL MENCHO” Y LA CREACIÓN DEL CÁRTEL NUEVA PLAZA
Ya en libertad, Valencia rompió con “El Mencho” y fundó el Cártel Nueva Plaza en 2018, junto a “El Cholo”, Carlos Enrique Sánchez. Desde Guadalajara, inició una ofensiva directa contra el CJNG, aliándose incluso con el Cártel de Sinaloa para disputar el control del occidente del país.
Tras el brutal asesinato de “El Cholo” en 2021, la violencia se recrudeció en Jalisco. Valencia quedó como el principal rostro visible del grupo rival al CJNG y objetivo prioritario para las autoridades mexicanas.
SEGUNDA DETENCIÓN Y EXTRADICIÓN A ESTADOS UNIDOS
El 4 de septiembre de 2022, Valencia fue recapturado por el Ejército y la Guardia Nacional en Tapalpa, Jalisco. Aunque obtuvo un amparo temporal, este fue revocado y el 27 de febrero de 2025 fue extraditado a Estados Unidos, junto con otros 28 capos, entre ellos Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes.
Actualmente enfrenta cargos por narcotráfico y conspiración en una corte federal de Washington D.C., donde se le atribuye una operación continua de envío de drogas hacia EE.UU. desde 2003.
NEGOCIACIONES CLAVE Y UNA AUDIENCIA DECISIVA
El juez James E. Boasberg ha confirmado que tanto la defensa de Valencia como los fiscales están en “negociaciones de buena fe” para alcanzar un acuerdo. La audiencia clave fue agendada para el 29 de octubre de 2025.
De concretarse la colaboración, Valencia se convertiría en el testigo más importante que haya salido del CJNG. Su testimonio podría desmantelar redes de complicidad, exponer vínculos internacionales y poner en jaque a Nemesio Oseguera, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo.
¿JUSTICIA O PACTO DE IMPUNIDAD?
Mientras las autoridades estadounidenses lo posicionan como una pieza estratégica para desmantelar el cártel, organizaciones civiles en México advierten que este tipo de acuerdos no necesariamente garantizan justicia para las víctimas de las masacres, desapariciones y extorsiones perpetradas por el CJNG durante más de una década.
“El 85” podría pasar de jefe criminal a testigo estrella. La pregunta que queda es: ¿a cambio de qué?






































