La tranquilidad de la comunidad se vio interrumpida la tarde de domingo tras un accidente fatal ocurrido en una de sus zonas naturales más visitadas. Josué Gómez Maya, hombre de aproximadamente 40 años y originario de la alcaldía Tláhuac en Ciudad de México, perdió la vida tras caer al río en la zona conocida como “Mini Suhu”, un punto donde el agua forma una profunda caída junto a la Cascada La Esmeralda de Santiago Yosondua.
Testigos relataron que el accidente sucedió durante una visita turística que Gómez Maya realizaba en compañía de amigos locales. Según sus declaraciones, el hombre resbaló en un borde rocoso y cayó por un acantilado directamente al agua. A pesar de los esfuerzos inmediatos por localizarlo, hasta el cierre de esta edición el cuerpo no ha sido encontrado.
AUTORIDADES CONFIRMAN ACCIDENTE FORTUITO
Tras ser alertadas, autoridades del Ministerio Público con sede en Tlaxiaco se trasladaron al sitio del incidente para tomar declaraciones de los testigos y levantar un informe preliminar. Confirmaron que no hay indicios de crimen o negligencia por parte de terceros: se trató, señalaron, de un “incidente fortuito”.
La zona de “Mini Suhu” es frecuentada por visitantes por su belleza natural, aunque su geografía accidentada representa un riesgo si no se toman medidas preventivas.
INTENSA BÚSQUEDA CON APOYO COMUNITARIO
Desde la noche del accidente, se desplegó un operativo de búsqueda coordinado por Protección Civil de Tlaxiaco, en conjunto con Policía Estatal, la Síndica Municipal de Santiago Yosondua, representantes del Comisariado de Bienes Comunales y el Consejo de Vigilancia. La participación comunal ha sido clave, aunque las primeras labores no dieron resultados positivos.
A fin de ampliar el radio de búsqueda, se ha solicitado el apoyo de las comunidades que se encuentran río abajo de la Cascada Esmeralda. Las autoridades locales confían en que las condiciones climáticas —actualmente favorables por la ausencia de lluvias— contribuyan a agilizar las labores.
UN LLAMADO URGENTE A LA SOLIDARIDAD
El gobierno municipal de Santiago Yosondua hizo un llamado a las poblaciones vecinas para colaborar activamente en la localización del cuerpo. En zonas montañosas como esta, la solidaridad comunitaria suele marcar la diferencia ante emergencias de esta magnitud.
Más allá de la tragedia personal, el caso pone sobre la mesa la urgente necesidad de implementar señalización de seguridad, capacitación para guías turísticos y protocolos de atención a visitantes en parajes naturales que, si bien son bellos, pueden resultar peligrosos sin las debidas precauciones.
CRÍTICA A LA FALTA DE MEDIDAS PREVENTIVAS
Aunque la zona es conocida y visitada con frecuencia, no existen medidas de seguridad visibles como barandales, señalizaciones de riesgo o presencia oficial permanente. Esta omisión abre la puerta a una discusión crítica sobre la responsabilidad compartida entre autoridades y comunidades para garantizar una experiencia segura a quienes visitan estos entornos.
El accidente de Josué Gómez Maya podría haberse evitado si existieran lineamientos básicos de protección en el sitio. La tragedia deja una lección dolorosa, pero urgente: proteger nuestras riquezas naturales también implica cuidar a quienes las disfrutan.
Finalmente, la búsqueda del cuerpo de Josué Gómez Maya continúa. Autoridades han prometido mantener los operativos hasta encontrarlo. Se espera que en las próximas horas se sumen más brigadas civiles y que se emita un nuevo informe oficial sobre los avances del caso.






































