Tras más de una década huyendo de la justicia, Eduardo G. U., conocido como “El Lalo”, fue capturado en Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero, acusado de haber participado en el secuestro de un empresario ocurrido en 2011 sobre la carretera costera del Pacífico, en la región de la Costa de Oaxaca.
El operativo que permitió su reaprehensión fue resultado de una investigación conjunta entre la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y la Fiscalía de Guerrero, cuyos agentes ministeriales del grupo Anti Extorsión lograron ubicarlo y detenerlo cuando intentaba pasar desapercibido en dicho destino turístico.
El secuestro que marcó la Costa
De acuerdo con la causa penal 54/2011, la madrugada del 8 de abril de 2011, Guillén Urueta y otros cómplices interceptaron al empresario Alfredo Cruz Zárate a la altura del kilómetro 95 de la carretera federal Pinotepa Nacional–Puerto Escondido.
Armados y con violencia, lo privaron de la libertad y exigieron a su familia un rescate de cuatro millones de pesos para liberarlo.
Aquel secuestro desató en su momento una amplia movilización policial y dejó marcada a la región por la brutalidad con que actuaron los responsables.
De la absolución a la condena
Aunque en un inicio “El Lalo” había sido absuelto, años después el caso dio un giro: el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca revocó la sentencia absolutoria y, el 29 de marzo de 2023, lo condenó a 35 años de prisión por secuestro agravado, además del pago de $170 mil pesos de multa y la reparación del daño moral y material a la víctima.
El sentenciado promovió un amparo directo, pero en marzo de 2024 el Poder Judicial Federal le negó la protección de la justicia, dejando firme la sentencia.
Pese a ello, Guillén Urueta no estaba recluido, lo que motivó al Juzgado Primero Mixto de Puerto Escondido a librar una orden de reaprehensión.
Lo atraparon en Guerrero y fue traído a Oaxaca
Tras varios meses de seguimiento, el 29 de julio de 2025, “El Lalo” fue localizado en Ixtapa Zihuatanejo, donde agentes ministeriales de Guerrero lo capturaron sin que opusiera resistencia.
Un día después, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) del grupo de Alto Impacto de la Vicefiscalía Regional de la Costa se trasladaron vía aérea para recibirlo y trasladarlo a Oaxaca.
El 2 de agosto de 2025, el sentenciado fue certificado médicamente y reingresado al Centro de Reinserción Social Varonil de Tanivet, en Tlacolula de Matamoros, donde quedó a disposición del juez que lo sentenció.
Justicia después de 14 años
Con esta detención, la Fiscalía de Oaxaca cerró un caso pendiente desde 2011, cumpliendo una resolución que lo responsabiliza de uno de los delitos más graves cometidos en la Costa.
Eduardo Guillén Urueta, alias “El Lalo”, pasará los próximos 35 años tras las rejas, cumpliendo la condena que la justicia le impuso por secuestro agravado






































