El pasado miércoles, elementos de seguridad municipal lograron detener en flagrancia a Natanael Hamurabo M. O., de 25 años, luego de que fuera sorprendido grabando a mujeres sin su consentimiento en la vía pública, a la altura de la Carretera Internacional 190, frente a la Macroplaza.
La acción rápida de las afectadas permitió su identificación y confrontación. Lo que derivó en que el sujeto intentara darse a la fuga. Sin embargo, tras una breve persecución fue asegurado por la Policía.
Pero este no fue un caso aislado. Ya había sido identificado públicamente semanas atrás por una agresión sexual en calles de Santa Lucía del Camino. La detención confirma una preocupante reincidencia y la falta de acción preventiva por parte de las autoridades.
UNA VÍCTIMA LO GRABÓ Y LO ENFRENTÓ: “¡ME METIÓ LA MANO Y CORRIÓ!”

El 14 de julio pasado, una joven hizo pública su denuncia a través de redes sociales: fue víctima de tocamientos por parte del mismo sujeto, quien se acercó por la espalda y le introdujo la mano entre las piernas antes de huir. El ataque ocurrió en la colonia Niños Héroes, también en Santa Lucía del Camino.
“Se regresó y metió su mano entre mis piernas desde la parte de atrás para después echarse a correr”, relató la víctima en su testimonio.
Lo que hizo distinta esta denuncia fue su reacción: esperó al agresor, lo volvió a ver rondando la zona, lo siguió y lo grabó con su celular. El video fue compartido ampliamente en redes, donde la comunidad exigió su captura inmediata. A pesar de ello, la autoridad no actuó en ese momento.
VIGILADO POR LA POLICÍA, PERO NO DETENIDO A TIEMPO
Tras aquella denuncia pública, el sujeto fue identificado por el área de análisis criminal de la Policía Municipal, quienes mantuvieron seguimiento a sus movimientos por posibles reincidencias. Sin embargo, no se ejecutó una acción preventiva ni se judicializó el caso de julio.
Solo hasta que volvió a ser sorprendido grabando a mujeres en plena calle y que hubo una denuncia directa, se logró su detención formal.
Esto ha generado críticas por parte de colectivos y ciudadanas, quienes señalan omisiones en la protección de las víctimas y en la prevención del delito.
INVESTIGAN POSIBLES MÁS VÍCTIMAS: LLAMADO URGENTE A DENUNCIAR
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca, instancia que ahora tiene al detenido bajo su custodia, hizo un llamado a la ciudadanía: si alguien lo reconoce o ha sido víctima de sus agresiones, debe acudir a presentar denuncia formal.
Este tipo de casos, señalan especialistas, suelen estar vinculados a patrones de conducta repetitiva. Por ello, visibilizarlos y denunciar puede prevenir futuros ataques y fortalecer las investigaciones.
INDIGNACIÓN EN REDES Y PREOCUPACIÓN POR LA FALTA DE SEGURIDAD
La denuncia original, acompañada de un video, provocó una ola de indignación en redes sociales, donde cientos de personas reconocieron el valor de la joven víctima al enfrentarse sola al agresor y documentar los hechos.
“Tuviste mucho valor. Ojalá puedan capturarlo y darle un escarmiento”, escribió una usuaria.
“Ese es su patrón: lo hizo una vez y lo volverá a hacer. Hay que dar aviso a la policía”, comentaron vecinas de la colonia Niños Héroes.
También surgieron reclamos por la escasa presencia policial, especialmente en zonas residenciales como la colonia donde ocurrió el primer ataque.
¿CÓMO Y DÓNDE DENUNCIAR?
La agresión sexual es un delito grave. Las víctimas en Oaxaca pueden acudir a la Fiscalía Especializada para la Atención a Delitos contra la Mujer por Razón de Género, donde se brinda asesoría jurídica, acompañamiento psicológico y atención integral.
También pueden llamar al 911 o presentarse directamente en cualquier agencia del Ministerio Público.
UNA DETENCIÓN QUE LLEGA TARDE, PERO QUE PUEDE EVITAR NUEVOS ATAQUES
El caso de Natanael Hamurabo M. O. debería encender todas las alertas institucionales. Fue denunciado públicamente, grabado en video y vinculado a al menos dos hechos de acoso y agresión sexual en menos de dos meses, sin que se actuara con contundencia desde el primer momento.
Su detención, aunque tardía, es clave para que más víctimas puedan reconocerlo y se haga justicia, pero también revela la urgencia de transformar los protocolos de reacción ante la violencia sexual en el espacio público.
Porque esta vez fue grabado. Pero muchas otras no lo son.




































