Una nueva denuncia ciudadana ha encendido la alarma entre los habitantes de Puerto Escondido, Oaxaca. A través de un video difundido en redes sociales, una mujer exhibe el momento en que es amedrentada por un trabajador de la Taquería Leyva, ubicada entre las calles Segunda Sur y Primera Poniente. El motivo: atreverse a grabar la invasión de la banqueta por parte del establecimiento.
Según la versión de la afectada, ella caminaba con su perro cuando intentó pasar por la acera frente a la taquería. Sin embargo, se encontró con que esta estaba completamente ocupada por mesas y sillas, impidiendo el libre tránsito peatonal.
LA SITUACIÓN ESCALÓ RÁPIDAMENTE
La mujer relata que, al notar una actitud hostil por parte de los trabajadores hacia su perro, sacó su celular para registrar la escena.
“Mi perrito está en la vía pública y esa gente le quiso pegar”, señaló la mujer.
Esta acción desató una reacción aún más violenta. En el video se observa a uno de los empleados amenazándola con un cuchillo, en un claro intento de intimidación.
“Apenas empecé a grabar y ya me estaban gritando, uno de ellos se me acercó con un cuchillo, como si yo estuviera haciendo algo malo”, relató la denunciante en su publicación.
Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores, pero la situación genera serias preocupaciones sobre el uso indebido del espacio público y el comportamiento violento de algunos comerciantes. Más cuando la víctima se trata de una mujer.
INVASIÓN DE LA VÍA PÚBLICA: UN PROBLEMA CRECIENTE
Este caso ha vuelto a poner sobre la mesa un problema recurrente en Puerto Escondido: la ocupación ilegal de banquetas por parte de comercios, que afecta tanto a peatones como a personas con discapacidad, adultos mayores o familias con niños.
Vecinos de la zona han manifestado que esta no es la primera vez que la Taquería Leyva incurre en este tipo de prácticas.
“Siempre tienen las mesas afuera, no se puede caminar por ahí. Y ahora hasta amenazan a la gente”, comentó una residente del área.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
Ciudadanos y usuarios en redes sociales exigen la intervención inmediata de las autoridades municipales, tanto para garantizar la seguridad de los peatones, como para regular la ocupación del espacio público por parte de negocios privados.
Además, se ha solicitado que se investigue al trabajador involucrado en la agresión y se determine si su comportamiento representa un riesgo para la comunidad. Por el caso, se podrían configurar varios delitos.
UN CASO QUE NO DEBE PASAR DESAPERCIBIDO
Aunque no hubo lesionados, el incidente podría haber tenido consecuencias graves. Casos como este reflejan la necesidad urgente de reforzar la cultura del respeto, la legalidad y la convivencia en los espacios públicos.
Finalmente, Puerto Escondido es una ciudad en crecimiento, y garantizar la seguridad y la movilidad de sus ciudadanos debe ser una prioridad.






































