Al margen de las aspiraciones de progreso y desarrollo para la entidad con las carreteras a la Costa y al Istmo de Tehuantepec, que se espera se concluya totalmente el próximo mes, Oaxaca necesita de proyectos de largo plazo para que su crecimiento económico sea sostenido y no se trunque con los cambios de gobierno, no sólo de las administraciones locales también de los federales.
Los retos de Oaxaca hay que verlos en un plazo mayor de 20 a 30 años, en proyectos transexenales de cuatro o seis sexenios, con continuidad para que el proceso de desarrollo tenga consistencia y no se trunque en los cambios de gobierno. Es indudable que se necesita tiempo, voluntad política de los involucrados y gubernamental, que es muy importante, además de capacidad para organizar esa voluntad política y de dirigir esos recursos y esfuerzos.
El objetivo debe ser un programa de gran visión hacia un futuro más prolongado, que haya continuidad, coordinación y cooperación transexenal, fijarnos en programas más productivos, de mayor plazo, de mayor envergadura, que generen empleos suficientes para la gran cantidad de familias oaxaqueñas, ya que una de las características de la pobreza en Oaxaca, es que los ingresos familiares son muy pequeños.
En este reto se necesita avanzar en la construcción de infraestructuras resilientes, inclusivas y sostenibles, urge incrementar la inversión y el financiamiento; fortalecer la producción de información para la toma de decisiones; fomentar la innovación para mejorar la gestión del agua y las inversiones en energías renovables; mejorar la resiliencia de las infraestructuras, y promover infraestructura verde.
Oaxaca necesita mucho capital, pero eso no quiere decir que vaya a llegar solo, el recurso vendrá si hay oportunidades de ganar, si hay oportunidades de generar riqueza y para eso, hay que generar las condiciones.
Sigue opacidad
A pesar de que la sociedad oaxaqueña ha impulsado el fortalecimiento y consolidación de una cultura de transparencia y rendición de cuentas, aún falta mucho para lograrlos, sobre todo cuando el propio Órgano Garante de Acceso a la Información Pública, Transparencia, Protección de Datos Personales y Buen Gobierno del Estado de Oaxaca (OGAIPO), confirma que hay oposición por parte de los sujetos obligados.
Si bien todos los sujetos están obligados a compartir información beneficiosa para la sociedad, que en posesión de particulares sirva para fortalecer el ejercicio pleno de sus derechos y contribuya a mejorar su calidad de vida de la ciudadanía, tal premisa no se cumple. A pesar de los avances en transparencia de información pública, en el país como en el estado aún persisten faltas por parte de las instituciones públicas, y en consecuencia, hace más difícil el combate a la corrupción, rendición de cuentas y un gobierno abierto.
La promoción y difusión de los derechos resultan fundamentales para el ejercicio de los mismos; se requiere que la población conozca el derecho que se asiste para acceder, buscar, recibir y difundir información en posesión de los sujetos obligados. El uso de la información pública permite, entre otras: una comunidad participativa, toma de decisiones informadas, colaboración en la gestión pública y rendición de cuentas. Por ello, resulta conveniente incrementar el aprovechamiento del derecho de acceso a la información.
Por su parte, la difusión y promoción del derecho de protección de datos personales, coadyuva en el cumplimiento de la obligación del Estado para garantizar la privacidad de los individuos, y permite que cualquier persona tenga certidumbre respecto del tratamiento de sus datos personales y que los mismo no son difundidos sin su consentimiento.


































