A Tabasco lo está devorando un dragón acuático de dos mandíbulas
El Mapache Guasón
La única justificación que se me ocurre por la que el señor presidente López Obrador, no felicite a Biden por su triunfo en las elecciones de los Estados Unidos de América, es que a Trump le quedan cosa de setenta días como presidente, y que a este señor se le pudiera ocurrir alguna trastada contra México, al pensar en una traición de su “cuate” López Obrador; cierre de fronteras, expulsión de inmigrantes mexicanos o un arancel por ejemplo.
Como sea, ese no es el tema del momento, sino las inundaciones desastrosas en Tabasco, Chiapas y sur de Veracruz.
Ahora vemos la “equivocación” al cancelar el fideicomiso para caso de desastres como el que menciono, de tal manera que el “ahorro” que se tenía en el Fondo para la Atención de Emergencias (Fonden) fue integrado al Presupuesto de Egresos vigente, y en ese contexto ante miles de damnificados y daños materiales cuantiosos, caiga el Gobierno Federal en la tardanza para no solo llevar auxilio inmediato a la zona, sino para la reconstrucción.
Claro, el Ejército Nacional, como siempre, está aplicando su programa DN3 para resolver lo urgente como alimentos, albergues y otras necesidades de urgencia, pero insisto, cuando pase el tiempo y se encare el desastre, se necesitarán recursos para la reconstrucción de vías de comunicación, viviendas, auxilio a empresas para evitar el desempleo y muchos otros gastos, que quién sabe de dónde saldrán.
Entonces la crítica a la administración federal, es su “manía” de generalizar, centralizar y aplicar a raja tabla medidas para el “cambio”.
Yo también soy Pueblo
Por allí nos encontraremos

































