Si bien Oaxaca es el estado del país con la mayor diversidad biológica, su biodiversidad está en riesgo de la misma forma que en el resto del país y el mundo, como señalan estudios. Está amenazada por los incendios forestales, cacería furtiva, plagas forestales, la creciente expansión de la frontera urbana y el libre acceso para actividades recreativas.
Creado en 1937 por el presidente Lázaro Cárdenas, el Parque Nacional Benito Juárez, además de garantizar la preservación de la flora y la fauna, contribuye a la cosecha de agua, la regulación climática y la recreación. Cuenta con 2 mil 591 hectáreas que resguardan ecosistemas de bosque tropical caducifolio, encino y pino, hábitat de una amplia variedad de especies silvestres.
Permite a Oaxaca ocupar el primer lugar nacional en diversidad de aves: 230 especies de aves residentes y migratorias que anidan, se alimentan o descansan en esa área. Catalogado como área natural protegida, incluye partes de San Felipe del Agua, Donají, San Luis Beltrán y San Andrés Huayápam, su pico más alto es el Cerro de San Felipe. Y existen en esta región 39 especies de reptiles, 18 de anfibios, 8 de peces y 67 de mamíferos.
La biodiversidad de esta zona aporta servicios ambientales que propician la purificación del aire, la regulación hidrológica y climática, la amortiguación de los eventos extremos. Asimismo, con sus arroyos y manantiales, favorece la disponibilidad de agua para surtir a una gran parte de la ciudad de Oaxaca y sus municipios conurbados.
De ahí la importancia de este parque radica en resguardar una amplia biodiversidad, la cual es absolutamente indispensable para el desarrollo y bienestar de la sociedad que habita la ciudad de Oaxaca, pues es la base de las funciones vitales que permiten la existencia de vida.
La invasión de estos predios implica actos de ilegalidad que inciden en la actuación de las autoridades para atender y satisfacer las necesidades de vivienda social. El crecimiento exponencial de asentamientos irregulares es preocupante, porque la mayoría se ubica en zonas vulnerables.
Derechos humanos
La violación de los derechos humanos indica la vulneración o negación de los derechos de mujeres y hombres, por parte de personas servidoras públicas o autoridades que puedan ejercer poder sobre las personas. Y son precisamente el 48% de las violaciones a los derechos humanos las que se atribuyen a autoridades de carácter municipal.
A pesar de que la Constitución establece que todas las autoridades tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, en la práctica, la vulneración de los derechos fundamentales en México es una práctica recurrente que se manifiesta en los tres niveles de gobierno y en los diferentes sectores gubernamentales.
En la región Mixteca se tiene el registro de quejas en donde se documentan violaciones a los derechos humanos atribuibles a autoridades de carácter municipal entre estas la policía municipal, integrantes del cabildo y servidores públicos en general.
A pesar de que se ha publicado y compartido una recomendación para que en las cárceles municipales se garantice la integridad de las personas que son detenidas, no exista un riesgo de que algún detenido pueda atentar contra su propia vía o perderla al ser recluido por alguna falta administrativa, se sigue presentando tales acciones.
Las violaciones de los derechos humanos son una causa primordial de los conflictos y la inseguridad. El análisis y la información sobre los derechos humanos constituyen herramientas para la alerta temprana y la actuación temprana específica que aún no se han aprovechado plenamente.
En el problema de las violaciones a los derechos humanos, un hecho particularmente preocupante es que las instituciones más señaladas por violar derechos son también las que tienen a su cargo la satisfacción de necesidades esenciales, entre ellas la salud, la seguridad social, la seguridad pública, la procuración de justicia, la educación y la vivienda.



































