La planificación familiar engloba a todo el conjunto de prácticas utilizadas por una pareja, mujer u hombre que tiene como objetivo controlar la reproducción y la descendencia de estos mismos. Gracias a la planificación familiar las personas pueden decidir cuál es el momento adecuado para ser padres, así como el número de hijos que desean tener. De este modo, las relaciones sexuales se han desvinculado del puro hecho de tener descendencia, es decir, las parejas pueden tener sexo sin que eso implique conseguir un embarazo.
Una correcta planificación familiar aporta múltiples ventajas tanto para las mujeres y su familia como para la sociedad en general. En los países pobres, la planificación familiar contribuye incluso a salvar vidas y a mejorar la calidad de vida. Contribuyen a la reducción de la mortalidad infantil sobre todo en menores de un año debido a problemas de salud en la madre en un momento puntual o al tener embarazos muy seguidos. El esperar dos años después del parto ayuda a las mujeres a tener hijos más sanos y contribuye a aumentar la supervivencia infantil en un 50%.
También a limitar el número de embarazos que la mujer va a llevar a término, así como el espacio entre ellos, la salud y el bienestar materno van a mejorar en gran medida. Del mismo modo, al limitar los nacimientos a los años de mejor salud del período reproductivo de la mujer, también se disminuye el riesgo de muerte materna y fetal.
Disminuye la obtención de embarazos no deseados, también disminuye el número de abortos que se realizan de manera peligrosa, los cuales representan un 13% de la mortalidad materna mundial. Junto con ello, también se consigue reducir la tasa de abandono escolar al reducir los embarazos en adolescentes, aporta beneficios para la economía, el medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Envejecimiento
Oaxaca ha tenido un crecimiento en el número de adultos mayores y una disminución en su población que será más evidente a partir del 2047. Las autoridades sanitarias han advertido que en 298 municipios la proporción es mayor de 20%, ya que presentan altos niveles de marginación, carencias importantes en viviendas y poca accesibilidad a sistemas de seguridad social donde viven 204 mil 531 personas de la tercera edad.
Dentro las implicaciones del proceso de envejecimiento se encuentran, además de las atribuibles a la edad, los patrones sociales, culturales y ambientales que afectan el desarrollo de este grupo de población. La vejez es la etapa de la vida en donde se establece disfrutar de los beneficios alcanzados en el ámbito laboral, económico, familiar y social siendo en esta sección el tema que nos interesa mostrar.
Los 150 municipios de Oaxaca con alto nivel de población de la tercera edad se reparten de la siguiente manera: 88 en la zona Mixteca, 24 en la Sierra Norte, 17 en los Valles Centrales. Nueve en la región Cañada, seis en la Sierra Sur, cinco en el Istmo y uno en la Costa. Entre todos albergan 27 mil 581 personas mayores de 60 años.
Derivado de ello existe un grave problema ya que el índice de envejecimiento es alto. Se vive en un estado en donde el sentido de bienestar es mínimo y para el año 2030 se estima que habrá casi 40 adultos mayores por cada 100 jóvenes. La tendencia de ensanchamiento de este sector poblacional, ubicará al estado en el quinto lugar del proceso de envejecimiento poblacional del país.
En donde existe mayor preocupación es sobre el envejecimiento de las mujeres ya que actualmente de un 100 por ciento de personas mayores de 60 años de edad que tienen pensión, menos de un 40 por ciento corresponde a mujeres.
Los ritmos diferentes del envejecimiento entre las entidades federativas se deben no solo a que tienen distinto grado de avance en su transición demográfica, sino también al efecto de la migración, tanto entre los estados como hacia el exterior del país.


































