El pasado seis de noviembre amanecimos con una triste noticia en Oaxaca -como, desafortunadamente, ha ocurrido muchos otros días-; la noche anterior habían sido asesinadas dos mujeres indígenas triquis.
Un asesinato que nuevamente levanta el clamor de justicia por parte de toda la sociedad. Un hecho particularmente atroz, si consideramos que se trata de personas indígenas y que deberían gozar de una protección reforzada en sus derechos.
Además, esto ocurrió pocos días después del El “Día Naranja” que se conmemora el 25 de cada mes, con el propósito de crear conciencia y prevenir la violencia, especialmente, contra mujeres y niñas. Esta conmemoración forma parte de la Campaña “ÚNETE”, iniciada en el año dos mil ocho por la Organización de las Naciones Unidas, con el objetivo de prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
Estos acontecimientos me han hecho reflexionar sobre la violencia de género; que hace referencia a cualquier acto que ocasione daño a una mujer simplemente por ser mujer; esto es, se trata de actos que no ocurrirían de la misma manera tratándose de personas distintas a las mujeres, o que se ejercerían con intensidad diferente.
A veces, estos actos son muy visibles, como los feminicidios y agresiones que diariamente se cometen en su contra, el acoso o abuso sexual; pero también en existen diversas, pequeñas acciones que son igualmente perjudiciales y se ejercen en la vida cotidiana, muchas veces por las propias mujeres. Tema que también merece especial reflexión.
La violencia sutil, aunque menos visible que la física o la verbal, es igual de dañina. Se manifiesta en acciones y comentarios que parecen inofensivos, pero refuerzan estereotipos y desigualdades. Es la descalificación de las ideas o forma de pensar de una mujer; son los actos o comentarios que una mujer ejerce en contra de otra solo por no pensar o actuar igual que las demás. También se presenta en el rechazo, la exclusión o la crítica de unas mujeres hacia otras, solo porque piensan o actúan diferente al resto de sus compañeras.
Esta violencia se manifiesta igualmente cuando juzgamos las decisiones personales de otras mujeres en temas como la maternidad, la vida profesional o la forma de tratar de conciliar la vida familiar y laboral. Cuando hacemos comentarios que parecen bromas pero que en realidad buscan ridiculizar o menospreciar a otra mujer, haciendo que se sienta insegura o insuficiente.
Debemos hacernos un llamado firme: la violencia sutil no es menos grave. Al no prestar atención o normalizar estos comportamientos, contribuimos a un entorno que perpetua la desigualdad de género.
El próximo 25 de noviembre —como cada mes— podemos participar en alguna de las acciones colectivas que tienen como propósito combatir la violencia hacia las mujeres. Pero, si esto no está a nuestro alcance, podríamos conmemorarlo con nuestras propias actitudes cotidianas, replantear nuestro lenguaje y nuestras interacciones diarias; defender el respeto y la equidad en todos los ámbitos. Cada gesto cuenta.
Podemos, también dejar de juzgar la forma de vestir, las decisiones personales de cada una; podemos dejar de desacreditar los éxitos de las mujeres o dejar de atribuirlos a cuestiones distintas a su capacidad.
Quizás no está en nuestras manos resolver en forma directa un feminicidio; pero sí podemos eliminar los actos de violencia sutil.
Es primordial reconocer que la lucha contra la violencia de género no solo depende de leyes o políticas gubernamentales, sino también del compromiso colectivo y personal de cada uno. Fomentar una cultura de respeto y sororidad implica cuestionar nuestras propias actitudes y desaprender conductas normalizadas que perpetúan la desigualdad.
Las acciones cotidianas, como rechazar las descalificaciones hacia las mujeres o intervenir para evitarlo, son pasos esenciales para construir una sociedad más equitativa y segura para todas las personas.
*Magistrada de Circuito (las opiniones aquí vertidas son a título personal y no representan ni influyen en el criterio del cargo judicial ejercido)


































