El cronómetro político estatal a 5 años de distancia del inicio del gobierno del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, ha desatado una lucha soterrada entre los famélicos aspirantes a sucederlo, quienes sin recursos éticos ni morales, se patean bajo la mesa indiscriminadamente, el peor de los casos es que ninguno de los contendientes tiene la habilidad y la inteligencia para ganarse dicha designación, sólo el vil recurso del juego sucio del “quítate tú, para ponerme yo” y el resto del pueblo de Oaxaca luce impasible, sin importarle la sucesión gubernamental, por eso estamos como estamos, por eso se justifica que “el pueblo tiene el gobierno que merece” y vaya suerte que ha tenido Oaxaca, pues todos los gobernadores que llegan al palacio de gobierno, sólo se sientan a atender la gigantesca comisaría que es el manejo de las exigencias de un pueblo valemadrista, que sólo quiere sobrevivir pegado a la ubre gubernamental, bien se sabe que Oaxaca sólo produce problemas y la única industria que funciona es la del chantaje. Tienen razón los que afirman que los oaxaqueños somos tan conflictivos que hasta el queso enredamos y le llamamos quesillo y anote usted amable lector que de esta larga lista ya depurada, tendrá que salir el sucesor de Alejandro Murat Hinojosa, al que todavía no termina su gobierno y ya quieren que se vaya: Salomón Jara, Adelfo Regino Montes, Susana Harp, Raúl Bolaños Cacho Cué, Luis Antonio Ramírez Pineda, Flavio Sosa Villavicencio, Jesús Romero, Nancy Ortiz Cabrera, Héctor Sánchez López, Jorge González Ilescas, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, Samuel Gurrión, Jorge Franco Vargas, Jorge Toledo Luis, Oswaldo García Jarquín, Juan Carlos Rivera Castellanos, Eviel Pérez Magaña, Antonio Amaro, Natividad Díaz Jiménez, Mariana Benítez, Martín Vásquez Villanueva, Alejandra García Morlan y los que se acumulen esta semana, como se ve amable lector, Oaxaca no tiene futuro y si lo tiene es negro y confuso, ni a cual irle ¡Pobre Oaxaca!
































