Muchos oaxaqueños seguimos llamando a nuestras fiestas como Lunes del Cerro, aunque la gran mayoría de público y turistas ya le llaman el mes de la Guelaguetza, que significa el zapoteco algo así como ofrenda a los dioses.
El día que usted amigo lector, querida lectora lea estas líneas, faltarán sólo nueve días para la celebración de nuestra querida fiesta máxima.
Originalmente se llamó homenaje a la raza en la época del gobernador Chico López Cortés y poco a poco fue evolucionando hacia el nombre actual.
También debemos recordar que el auditorio donde se lleva a cabo esta fiesta de música, danza, canciones y vestuarios originales, lo construyó el inolvidable gobernador Fernando Gómez Sandoval.
Trataré de ver la fiesta por televisión ya que me atrasé en la compra de mis boletos y ahora le piden los bárbaros cosa de 16,000 pesos por localidad.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.




































