Existen muchas Reformas a nuestro Estado Mexicano, se han hecho trabajos por modificar o Reformar la Constitución Federal y la de los Estados de la República, los motivos que orientan a nuestro Estado Nacional no son aún claros, existen ocurrencias para generar un nuevo Constitucionalismo basado en la idea, más no en la Filosofía de una Cuarta Transformación.
La Nación Mexicana debe refrendar sus compromisos históricos, de soberanía, de respeto al voto, de independencia judicial, de equilibrio entre poderes públicos, de respeto garantista a la Constitución misma y respeto irrestricto a los Derechos Humanos.
No hemos podido lograr como país, por tener un solo poder político en el país, la verdadera democracia mexicana, estar con un solo partido en el poder implica desarrollar un sentimiento totalitario, sin rumbo fijo pero sí a conveniencia de actores políticos.
Hace falta una nueva orientación política, económica, social, cultural, un nuevo rumbo de país que regule la convivencia social en la democracia mexicana, definir nuevamente las aspiraciones del Pueblo Mexicano, definir las políticas públicas nuevas a ciudadanos que creen en el cambio de las Instituciones por nuevas que reditúen Libertades, hace falta construir aspiraciones de progreso, sin pertenecer al grupo de “Ciudadanos Aspiracionistas”, se necesita un Estado fuerte, comprometido con un nuevo rumbo de país, en donde lo social exista, en donde los Derechos Laborales se respeten ante la falta de compromiso político con los sectores más desprotegidos del país.
Se necesita un nuevo rumbo político social, que no lastime a la Nación Mexicana con ideologías de izquierda o derecha que han lastimado mucho la conciencia nacional.
Necesitamos un Modelo Nacionalista, un modelo de Constitución que tenga como principios rectores la educación nacional el verdadero rescate de la Historia Patria, de los héroes y sus vidas, de los sacrificios por tener una Constitución Federal con motivos y razones que nos unen como mexicanos en el contexto universal.
Todas nuestras libertades, tenemos la obligación constitucional de defenderlas a cabalidad, por otra parte, tenemos la obligación específica de darle a los poderes públicos, confianza ciudadana, sin tener que avergonzarnos de avanzar en la democracia, de poder ser diferentes a un partido político, de poder expresar libremente opiniones sin que se nos restrinjan las libertades públicas y en donde la Juventud tenga la oportunidad de pregonar un credo político fundamentado en su historia nacional, pese a cualquier ideología, siendo nacionalista y funcional respecto a mecanismos de Constitucionalidad, que orienten a dar certeza a un modelo de desarrollo nacional, fuera de intereses creados internamente en el país, con la conciencia puesta en nuestro sano desarrollo como nación independiente.
Queda forjar aún un sentido de nuestro destino nacional, forjar un Estado Nacional donde convivan ciudadanos de todos los credos políticos en torno a grandes proyectos nacionales, fuera de intereses personales o de grupos, donde los influyentismos ya no quepan más, en donde ya no se permitan los intereses de grupo o de familias en el poder, en donde ya no pueda existir ninguna forma de nepotismos en torno a quienes gobiernen, ni siquiera disfrazados.
México es un gran país, hace falta un nuevo proyecto político, generacional, con miras a enfrentar problemas y solucionarlos de raíz, con perspectiva de cambio, lejos de frustraciones de políticos y de engaños en el manejo de las cuentas públicas.
No somos un país que ha nacido apenas, no somos adolescentes en nuestra historia nacional, con madurez debemos permitir que fluyan los mecanismos de control constitucional como las reformas a las leyes vigentes, debemos rescatar lo bueno de las instituciones para hacer otras mejores, con la experiencia de lo acontecido en años atrás.
Las Reformas del Estado Mexicano, en toda su historia han sido para que nadie se adueñe de la democracia, que nadie se adueñe del país o de los estados de la República, que nadie se adueñe de las libertades dándonos demagogia y engaños.
Hay caudillos y políticos en México, la idea común de patria de todos los mexicanos no descansa en los Congresos o sus representantes, sino en el alma del pueblo mexicano que tiene que ser consultado siempre, ante cualquier acto de autoridad para no caer en el autoritarismo de Estado.
Se tiene que fortalecer la idea de Nación para no cometer errores, de lo que más convenga a la Nación, de procurar el bien de la patria, de mejorar el estatus de vida de los ciudadanos y ciudadanas, de cumplirle a las personas con reivindicar sus derechos, de hacer funcional los Poderes del Estado.
No se puede disfrazar la democracia con engaños, no se puede tolerar cada Reforma del Estado cubriendo demagógicamente la ambición de poder, colocando familiares en nóminas de diversas entidades gubernamentales, para satisfacer la ambición desmedida de riquezas y de poder.
La Nación Mexicana es sabia a veces, se equivoca muchas veces, pero siempre encuentra caminos en los visionarios que le dan solidez, fortaleza, fuerza, orientación y rumbo a la Nación Mexicana, siempre habrá hijos de México para salvar a la Patria a punto de colapsar, ahí los ejemplos de Hidalgo, Morelos, Guerrero, Juárez, Magón.
Finalmente, desde 1813 a la fecha fuimos un modelo de Norteamérica y de Francia unidas en la Constitución, a 2025, a 212 años de Reformas Constitucionales, no hemos podido ser el México que soñaron nuestros héroes nacionales, un héroe se forja siempre que existe un tirano o un abusador de los derechos del pueblo de México. Es la hora de cambiar los poderes del estado mediante el cambio constitucional, mejoremos la Patria…Nuestros hijos un día lo agradecerán. El Estado contemporáneo lo reclama para hoy, no dejemos de participar en los grandes cambios en bien de la Nación.



































