Durante más de seis décadas, Benjamín Fernández Pichardo se echó a cuestas la tarea de consolidar y fortalecer EL IMPARCIAL y convertirlo en “El Mejor Diario de Oaxaca”. Una tarea difícil y complicada donde la tenacidad, la responsabilidad y el compromiso de ofrecer un periodismo de calidad y comprometido con las causas sociales de la población se convirtió en su mística.
Después de haber formado parte de las llamadas “infanterías” del diario, donde se formó en las lides reporteriles para más tarde asumir la dirección y gerencia general de esta empresa periodística, su legado ha trascendido a través de ejercer un periodismo crítico, donde la libertad de expresión se respeta y se ejerce con responsabilidad, donde se tiene amor por la verdad.
Hoy que da por concluido su ciclo al frente de EL IMPARCIAL, con años de sapiencia y experiencia periodística, motivado por el paso del tiempo que lo ha obligado a retirarse del cotidiano ajetreo de la labor periodística, su ejemplo deberá ser imitado y superado. Compromiso que han asumido las nuevas generaciones de directivos dispuestos a seguir construyendo día a día una empresa comprometida con la verdad, la justicia, el bien, el interés común, la patria, la familia, la democracia y la honestidad.
Caminar sobre esa misma línea editorial, con un periodismo serio y responsable, crítico y comprometido con las aspiraciones de progreso, desarrollo y paz que reclama la sociedad oaxaqueña. Trascender como un periódico local con proyección nacional e internacional, pues fue en Oaxaca donde bajo los auspicios de EL IMPARCIAL se fundó la Asociación Mexicana de Editores (AME) y fue promotor de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública a través del grupo Oaxaca.
El diario nació en tiempos turbulentos y ante los escenarios difíciles existentes la premisa sigue siendo abrazar las causas populares y abanderar las justas demandas, premisa que se ha mantenido para ejercer un periodismo crítico, donde la libertad de expresión se respeta y se ejerce con responsabilidad. Baluarte para enfrentar y sortear todo tipo de presiones, tanto políticas como económicas.
Ciclo escolar
Termina el ciclo escolar 2023-2024 entre sobresaltos por los paros y suspensiones de actividades docentes y la necesidad de seguir aminorando el rezago educativo que existen en los diferentes niveles escolares. Las acciones emprendidas hasta ahora han sido insuficientes para concretar el derecho a aprender de las niñas, niños y jóvenes en la entidad y reciban la preparación académica a la que tienen derecho.
El acceso y ejercicio efectivo del derecho a la educación está estrechamente ligado con otros derechos sociales en México. La alimentación, la salud y la no discriminación son derechos determinantes en el desempeño académico de los habitantes. Quienes gozan del derecho a la educación tienen más probabilidades de acceder a otros derechos como el trabajo, la cultura y el medio ambiente.
Enfrentamos serios retos, desde el promedio de escolaridad que es de 6.9 años; 8 de cada 10 jóvenes de 15 años no cuentan con los conocimientos y habilidades básicas al concluir la educación básica. Además de que continuamos con un serio déficit, pues sólo 2 de cada mil alumnos tienen resultados destacados y seis de cada 10 jóvenes no alcanzan el mínimo aceptable al terminar el bachillerato. Además de que el sistema educativo de Oaxaca se encuentra en el lugar 32 de 32 del país, tanto en primaria como en secundaria.
La mayor petición de los padres y madres de familia en Oaxaca es que el magisterio asuma su apostolado para revertir esta situación, que los conflictos políticos, laborales y sindicales no afecten la buena marcha del calendario escolar, y reflexionen sobre un problema nacional que ha sido relegado y sólo aparentemente atendido para hacer efectivo el derecho a la educación para todos los mexicanos sin distinción ni exclusión de ninguna especie. Ante los tiempos de enorme competitividad que se vive en el mundo es necesario alcanzar la calidad de la educación.



































