Oaxaca de Juárez y su zona metropolitana enfrentan el reto de generar fuentes de empleo para atender a la población económicamente activa y que al primer trimestre de este 2024, las cifras oficiales señalan que en nuestra capital 26 mil 599 trabajadores se encuentran sin empleo, de los cuales 7 mil 170 buscan una fuente de ingresos laboral en el área urbana.
Frente a una realidad social más compleja y profunda: la desigualdad y la pobreza que afectan a nuestra sociedad, donde la presencia de niños pidiendo en los semáforos es un recordatorio de nuestro fracaso como sociedad, al menos para atender este problema tan importante y añejo, se deben redoblar esfuerzos.
En nuestro país como sucede en otras partes del mundo, la existencia de grandes brechas económicas y sociales es ya insostenible. Para generar empleo de calidad y mejorar el mercado laboral también es necesario contar con un sistema de educación y formación eficiente, que dote a los trabajadores de las competencias requeridas por los empleadores y les aporte oportunidades e incentivos para educarse y formarse a lo largo de su vida laboral.
Los trabajadores necesitan contar con las competencias apropiadas en un contexto en el que la demanda tenderá a evolucionar con rapidez y las personas podrán seguir trabajando a edades más avanzadas.
El contraste entre la riqueza extrema y la pobreza visible en las calles es un reflejo de desigualdades profundas que deben atenderse. La desigualdad aguda, evidenciada por niños en las calles, es el caldo de cultivo para el descontento social y la inclinación hacia alternativas políticas como la que vivimos. El reto sigue siendo la de creación de empleos dignos, donde la verdadera transformación social va a requerir un esfuerzo, donde todos aportemos.
Peso y alimentos
Varios productos podrían encarecerse debido al tipo de cambio del peso con el dólar, especialmente en el sector pecuario donde México es deficitario, entre ellos, pollo, carne, pescado, café, frijol, salmón, y posiblemente el maíz amarillo, además de los productos empacados y enlatados que compramos del extranjero. Tal depreciación del tipo de cambio hará menos competitivas las importaciones del sector agropecuario, y el sector pecuario y agroindustrial se verán perjudicados debido al aumento en el costo de las materias primas importadas.
Productos básicos como la tortilla, el pan, los aceites comestibles y la carne de cerdo podrían experimentar incrementos de precios, pues somos muy deficitarios en la producción de carne de cerdo, lo que nos hace vulnerables a las fluctuaciones del tipo de cambio. Sobre todo porque el peso mexicano ha intensificado su caída frente al dólar, cotizando en su mayor nivel desde finales de 2022. Esta depreciación se da en un escenario de turbulencia en los mercados financieros internacionales, con caídas en las bolsas asiáticas y en las criptomonedas.
En esta turbulencia, los alimentos procesados, especialmente productos lácteos, carnes rojas embutidas empaquetadas y ciertos cereales importados, también experimentarán aumentos.
En materia de importación, se compra del exterior, principalmente de Estados Unidos, cierto tipo de frutas como manzanas, fresas y uvas. También carne roja y blanca troceada, así como pechuga y muslo. Estos productos, por ser de importación, aumentarán de precio debido al tipo de cambio.
Hoy se advierte que en las próximas cuatro quincenas, agosto y septiembre, habrá incrementos en los precios agrícolas debido a este nuevo ciclo de cosecha y el tipo de cambio. Sin embargo, se espera que los precios comiencen a bajar en octubre y noviembre, gracias a mejores condiciones hídricas para el próximo ciclo agrícola. Pero lo que ya es una realidad es que la depreciación del peso afectará los precios de los alimentos, y a su vez presionará la inflación.


































