Las víctimas de Trata de Personas pertenecen por lo general, a grupos vulnerables, como Niñas, Niños y Adolescentes que representan el 51% de los casos reportados; mujeres, con el 67.4%, o jóvenes de entre 18 y 31 años que son el 24%.
Actualmente se han distinguido múltiples modalidades en las que se capta a las víctimas de trata, por ejemplo, la denominada esclavitud del siglo XXI.
Consiste en “enganchar” a las personas mediante engaños, promesas o por medio de fraudes para someterlas a diversos ilícitos como la explotación sexual, principalmente de mujeres y niñas, pornografía infantil, tráfico de órganos, mendicidad, trabajos forzados, turismo sexual, narcotráfico, así como reclutamiento contra su voluntad por la delincuencia organizada.
Los estados de Oaxaca, Guerrero e Hidalgo son los que mayor incidencia de trata de personas han registrado en los últimos años, y son las mujeres el principal objetivo para fines de explotación sexual en Estados Unidos. Mientras que la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) ha advertido que nuestro país ocupa el quinto lugar a nivel internacional en el ilícito de trata de persona.
Diversas organizaciones no gubernamentales y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), han admitido que en Oaxaca la trata de personas es un problema sobre todo en las comunidades marginadas. El último Diagnóstico Nacional sobre la Situación de Trata de Personas en México elaborado por la Oficina de Enlace y Partenariado de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en México, ubican a Oaxaca en el sexto estado del país con mayor número de averiguaciones previas por este delito, solo después de Aguascalientes, Tlaxcala, Chihuahua, Chiapas y Puebla.
Además, por cada cien mil habitantes, refiere el estudio, las cinco entidades con mayor incidencia de trata de personas vinculadas o derivadas del tráfico ilícito de migrantes, son Baja California, Sonora, Tabasco, Chiapas y Oaxaca, mientras que Michoacán, Jalisco, Coahuila, Guerrero y Colima son las cinco entidades que se ubican al final de la lista.
Extorsiones
Se está realizando en nuestro estado una intensa campaña contra la extorsión debido a que es un delito de alto impacto que consiste en que una persona, asociación u organización con ánimo de lucro, que a través de engaños, amenaza y violencia, obliga a cualquier otra persona a dar, hacer o dejar de hacer algo a efecto de dañar su patrimonio y esfera emocional.
En este tipo de delito, los delincuentes amenazan a la víctima con supuestos escenarios de riesgo o peligro para ella o sus familiares, tales como amenaza de daño físico o patrimonial, secuestros, o incluso la muerte. En estos casos, los criminales utilizan la violencia psicológica para intimidar a las víctimas, por ello es usual que recurran a las agresiones verbales, de modo que la persona afectada pague cierta cantidad de dinero, entregue bienes materiales, o en su caso envíe o deposite dinero.
La delincuencia busca nuevos métodos para cometer sus fechorías y en esta se encuentra la extorsión telefónica que es un tipo de fraude en la que una persona a través de una llamada telefónica nos amenaza, engaña o intimida con el fin de obtener dinero u otros beneficios. Los delincuentes han adoptado esta modalidad por el bajo riesgo en ser detenido y el resultado que obtienen muchas veces.
Los casos más comunes son llamadas de un supuesto familiar que está en apuros o secuestrado, amenazas de un supuesto grupo delictivo o autoridades, así como advertencias de suspender tu línea telefónica por fallas. Mediante engaños buscarán alarmarte con la intención de obtener tu información personal o dinero.
Debido a que los delincuentes buscarán que caiga en el engaño a través de un shock psicológico, para obligar que te muevas hacia un lugar para aislarlo, se debe mantener la calma y no haga caso a sus indicaciones, quédese en dónde está y llame de inmediato a tu familia para confirmar que estén bien.



































