El pasado jueves, la familia periodística de EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca, celebró un evento especial: la entrega de la presea “El Chimalli de Oro”. La destinataria de tan importante distinción fue la señora Aura Guadalupe Borges Yazegey, voluntaria de la Cruz Roja Mexicana, presidenta y delegada estatal de dicha institución durante muchos años, durante los cuales puso de manifiesto su gran calidad humana y espíritu solidario de servicio al bien de los demás. Creado desde 1971, por la señora María de los Ángeles Pichardo viuda de Fernández, la citada presea tiene como objetivo reconocer el esfuerzo, la trayectoria, la dedicación y el espíritu de liderazgo, que animan a muchos oaxaqueños y oaxaqueñas. Asimismo, reconocer a quienes trabajan desinteresadamente y piensan en la búsqueda del bien común y del mejoramiento de la sociedad, entregando lo mejor de sí mismos para el pueblo de Oaxaca.
En este importante evento se puso de manifiesto una vez más el liderazgo de este diario, que a lo largo de sus casi 72 años de vida ha sido escuela, forjador y formador de buenos periodistas. En 2001-2002, forjó un hito en el liderazgo nacional, al empujar la formación de “El Grupo Oaxaca”, una amalgama de académicos, periodistas, editores y miembros de la sociedad civil que habrían de dar vida al proyecto, luego Ley de Acceso a la Información y del órgano garante: el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, el INAI, hoy bajo acoso del partido en el poder y del presidente de México. Y es que, desde sus orígenes, no ha perdido de vista la divisa de ser un periódico comprometido con la verdad, con el profesionalismo y con la ética. Somos un diario tradicional, pero no hemos dado la espalda ni a la carrera de la información ni al desarrollo tecnológico.
En 1966, ante jóvenes egresados de la carrera de periodismo en la Universidad Veracruzana, el legendario fundador de la revista ¡Siempre!, don José Pagés Llergo, advertía: “hoy como ayer, como mañana, un periódico será siempre superior a otro, no en razón de su lujo, sino en función directa de su moral y de su limpieza”. Y fue más allá: “cuando el periodista pierde su autoridad y abdica de su condición de líder, no puede aspirar al respeto del poder público… y no debemos esperar otra actitud, ni podemos exigir otra conducta, porque los pueblos siguen a un iluminado, pero intuyen la presencia de un farsante”.
Van con todo
Después de la detención y posterior vinculación a proceso del ex director del Instituto Catastral del Estado de Oaxaca (ICEO), Jorge Armando Z.M. y de la aprehensión en Turín, Italia, del notario público, Jorge Alberto M.G., ambos coludidos presuntamente con el llamado Cártel del Despojo, el gobierno de Salomón Jara ha puesto en claro que va a fondo en contra de quienes en el gobierno pasado gozaron de impunidad para delinquir abiertamente y aprovecharse de los cargos públicos para atentar en contra del patrimonio de las familias oaxaqueñas. El pasado miércoles, en redes sociales se dio cuenta del cateo en las oficinas de conocido notario público, a raíz de señalamientos en su contra por haber orquestado el presunto despojo de una propiedad a través de una escritura falsa. Como se recordará y en las páginas de este diario lo publicamos, fue evidente la indignación ciudadana por la inminente protección del antiguo régimen a esta célula delictiva, que durante mucho tiempo operó impunemente.
Hace al menos tres semanas, fue detenido, asimismo, quien fuera director del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca (IEBO), Alejandro A.T., por su presunta responsabilidad de haber creado un sindicato ficticio, con más de 260 plazas de base, que atenta en contra de las finanzas estatales. Más aún, como presunto responsable de haber vendido a directores de dicha institución la supuesta base, lo cual le habrían generado una suma millonaria a sus cuentas personales. El martes pasado, en operativos simultáneos fueron detenidos cuatro ex funcionarios de la Secretaría de las Infraestructuras y Ordenamiento Territorial Sustentable (Sinfra), como responsables de la liquidación a empresas constructoras en la obra de “Símbolos Patrios” que el ex gobernador Alejandro Murat, “entregó” al pueblo de Oaxaca sin que la misma se hubiera concluido.
Para los observadores de la realidad política del estado, hace falta aplicar la ley no a los charales detenidos, sino a los peces gordos que siguen gozando de cabal salud y de los recursos que habrían desviado o del peculado en sus cargos. Lo que vale la pena ponderar es que hace falta una lección enérgica, como la que hemos visto, para evitar que nuestra entidad siga como un arca abierta en la que quienes llegan a gobernar llenan las alforjas sin recibir castigo. Oaxaca, lo hemos mencionado en este espacio editorial muchas veces, es una entidad pobre, con magros recursos, los cuales han sido saqueados por malos gobernantes y funcionarios.


































