Hoy se celebra la aparición de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, llamada la madre de todos los mexicanos católicos, quien representa un ícono religioso de identidad. Por ello, en todos los cientos de comunidades que llevan el nombre de Guadalupe en el país; de cofradías y hogares, se le celebra con un sentimiento único entre la religión católica. Una de esas demostraciones se da en las peregrinaciones que se llevan a cabo. De todo México acuden a la Basílica ubicada en la capital de la República o a las catedrales y templos locales. Sin embargo, como mencionamos hace unos días, las autoridades eclesiásticas tomaron una decisión razonable, aunque dolorosa: suspender esos derroches de fe y religiosidad, para contener los gravísimos brotes de Covid-19, que hoy laceran a México y al mundo. Por lo tanto, la celebración de hoy no será como las de antes, al menos de manera presencial.
En nuestra capital oaxaqueña, esta fecha y su consecuente celebración han sido emblemáticas. Desde días previos, los diversos gremios: comerciantes, transportistas, taxistas, trabajadores de gobierno, payasos, etc., llevan a cabo peregrinaciones, ante una verdadera romería ya instalada en el parque “Juárez, El Llano”, con la venta de antojitos, instalación de juegos mecánicos, delicia de niños, además de la venta de una y mil mercancías. La suspensión de los festejos religiosos para evitar concentraciones, impactará, asimismo, la costumbre de llevar a los pequeños, vestidos de “inditos” para recibir la bendición del sacerdote y, posteriormente, tomarse la foto del recuerdo.
El razonamiento de las autoridades tanto civiles como religiosas es que, en la medida en que cuidemos nuestra salud y la de los demás, el próximo año podremos disfrutar plenamente del citado festejo y cumplir con la tradición religiosa. Por ello, la recomendación es quedarse en casa y evitar a toda costa salir con el fin de acudir a la celebración de Guadalupe. La aglomeración de personas es uno de los principales focos de contagio, si a ello se agrega la irresponsabilidad de algunas personas en no aplicarse las medidas de prevención, el asunto se complica. Sólo a través de la corresponsabilidad ciudadana y el cumplimiento de las recomendaciones o restricciones de las autoridades, es como podremos salir delante de este mortal virus, para poder celebrar con toda la costumbre ancestral, a la Reyna de México, en el 2021.
Sólo en semáforo verde
Dada la confusión que se generó con el mensaje del Secretario de Educación Pública (SEP), en el sentido de que en enero podría haber clases presenciales “voluntarias”, el funcionario federal precisó que tal situación se dará sólo cuando se tenga semáforo verde. En amarillo –dijo- eso no va a ocurrir. Lo que sí puede llevarse a cabo son las asesorías psico-pedagógicas u otras, siempre que no se rebase los nueve alumnos y cumpliendo con los protocolos sanitarios. En ese mismo tenor se pronunció el titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Francisco Ángel Villarreal, dado que las condiciones de contagios y decesos en la entidad, pese a los constantes llamados del gobierno estatal, no han cedido. La situación es crítica, dado que el nivel de ocupación hospitalaria se perfila de manera preocupante. Aquí, tampoco será posible llevar a cabo asesorías u otras.
Es importante subrayar, sin embargo, que muchos maestros de los diversos niveles del sistema educativo oficial, que militan en la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), han tomado la contingencia sanitaria como si fueran vacaciones. Ha hecho falta la supervisión de los funcionarios de la dependencia, pues sólo cobran sus quincenas y no cumplen con la responsabilidad que tienen con la educación y con sus alumnos. En sentido contrario, en el sistema de escuelas particulares, los directivos han tomado a los padres de familia como vigilantes y guardianes de la educación de sus hijos, asumiendo que los mismos son los maestros en clases presenciales y tomando éstas por internet, con mayor exigencia como si los alumnos estuvieran frente al grupo y no en la soledad de sus habitaciones, salas o corredores de sus casas.
A ello hay que agregar que las colegiaturas se han mantenido en los mismos estándares de la normalidad y no como se mencionó al principio del ciclo escolar, en el sentido de que serían ajustadas a las nuevas condiciones de clases por internet. Queda claro pues que en tanto Oaxaca no entre a semáforo verde, seguiremos en amarillo bajo condiciones de riesgo menor, pero imposibilitados para recuperar las clases presenciales. A ello hay que agregar que los niños y jóvenes pueden ser factor de contagio y que, hoy en día, todo apunta a que la pandemia ha entrado en el país en una fase de mayor riesgo, por lo que, las precauciones tienen que ser más severas. No existen condiciones pues, para retornar en enero a las clases presenciales.
































