Tras los lamentables sucesos en los que perdieron la vida tres migrantes y otros más resultaron heridos al ser arrollados cuando caminaban sobre la carretera 190 en el tramo La Ventosa- Tapanatepec, es necesario garantizar su seguridad física y evitar este tipo de accidentes, pues desaparecer o perder la vida durante una travesía migratoria irregular es un riesgo latente.
Debido a que en nuestra región miles de personas migrantes se ven empujadas a utilizar rutas migratorias irregulares, por selvas, desiertos, lugares inhóspitos, carreteras peligrosas, o al tener que navegar por riesgosas rutas marítimas, incluso bajo condiciones ambientales extremas, diversas organizaciones pro migrantes plantean acciones clave para salvaguardar el bienestar y la vida de las personas migrantes en tránsito.
Por ello, es necesario examinar procedimientos y acuerdos sobre búsqueda y salvamento, los efectos de políticas y leyes migratorias, leyes y rutas migratorias peligrosas en las personas migrantes; a facilitar la comunicación con sus familias en los países de origen; e insta a mejorar la cooperación transnacional y consular, y a sistematizar la recuperación y repatriación de los restos mortales.
Se deben redoblar esfuerzos para mejorar la recopilación, análisis y la socialización de datos exactos, fiables y comparables, desglosados por sexo, edad, y estatus migratorio. También se deben establecer procedimientos para mejorar el intercambio bilateral o regional de información y datos, en línea con los principios de protección de datos.
Hay miles de personas en tránsito por rutas migratorias irregulares enfrentando el riesgo de desparecer o fallecer durante una travesía. Por este motivo, se hace necesario un llamado a la acción para que los estados implementen de manera efectiva los compromisos adquiridos en el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, en conjunto con las organizaciones de la sociedad, los comités de familiares, la academia, las agencias de Naciones Unidas y organismos internacionales, para salvar vidas.
Energías verdes
El desarrollo tecnológico ha permitido que fuentes naturales sean productoras de energía, como las plantas hidroeléctricas, puntos geotérmicos, biomasa, eólica y solar. De ahí la importancia de promover un crecimiento económico que coincida con la protección y cuidado del medio ambiente, ya que hay una gran cantidad de recursos de biomasa que se pueden aprovechar tanto para la generación eléctrica, como para la generación térmica, o bien para su aprovechamiento en otros usos como combustibles.
Debido a la viabilidad de generar las llamadas “energías verdes” como empresas, es necesaria una mayor vinculación de la academia con el sector empresarial para gestionar su desarrollo y responder al déficit que tiene el estado en el acceso a este servicio. Sólo se podrá lograr un mayor impulso de las energías limpias en las ciudades y comunidades cuando exista una mayor la vinculación de la academia con el sector empresarial.
Por ello, se requiere redoblar los esfuerzos para alcanzar una transformación de carácter tecnológico, de las mentalidades y los valores, los procesos y los productos, los comportamientos y los estilos de vida. Ha llegado el momento de buscar soluciones integrales que optimicen el uso de los recursos naturales y propicien fuentes de energía renovables y la producción de bienes y servicios que brinden bienestar a las personas.
Además de establecer alianzas estratégicas con diversos sectores interesados para crear redes de investigación y producción que faciliten su comercialización y consumo. Oaxaca y Chiapas son la principal fuente de energía renovable en México, al generar el 99 por ciento de su electricidad por este medio de energía eólica, mini-hidroeléctrica, geotérmica y solar.
A no dudar, son fuentes de energía limpias, inagotables y crecientemente competitivas. Se diferencian de los combustibles fósiles principalmente en su diversidad, abundancia y potencial de aprovechamiento en cualquier parte del planeta, pero sobre todo en que no producen gases de efecto invernadero causantes del cambio climático.



































