Por el sensible fallecimiento de don Cuauhtémoc, me permito recordar algunos actos celebrados en el Congreso local por allá, en los años setenta del siglo pasado.
Propuse al gobernador Bravo Ahuja el otorgamiento de la Medalla Oaxaca, post mortem, al señor presidente Lázaro Cárdenas del Río, por su destacada actuación al frente de la Comisión del Río Balsas.
Al acto asistieron el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y su esposa, doña Amalia Solórzano, a quien tuve la oportunidad de conocer en el Congreso local.
La medalla se otorgó en una ceremonia solemne a doña Amalia y a don Cuauhtémoc.
Resulta que el presidente Adolfo López Mateos otorgó varios acuerdos para que los expresidentes se ocuparan de distintas responsabilidades. Así, el Consejo Nacional de Turismo quedó a cargo de don Miguel Alemán Valdés; la Comisión de Seguros, de don Adolfo Ruiz Cortines, y la Comisión del Río Balsas, del expresidente Lázaro Cárdenas del Río.
En ese orden de ideas, me permito expresar mi más amplia condolencia por el fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, tanto a su señora esposa como a sus hijos Lázaro Cárdenas Batel, Cuauhtémoc Cárdenas Batel y Camila Cárdenas, lo cual hago con todo respeto y ante su sensible pérdida.
Yo también soy pueblo.
Por allí nos encontraremos.




























