Un nuevo episodio de conducción temeraria volvió a encender la alarma sobre la seguridad en el transporte público que cubre la ruta Oaxaca–Miahuatlán–Costa, luego de que un video difundido en redes sociales exhibiera a una urvan realizando maniobras de alto riesgo en una zona poblada.
MANIOBRAS QUE PUSIERON VIDAS EN RIESGO
En las imágenes, que rápidamente se viralizaron, se observa a la unidad número 79, de Líneas Unidas, intentando rebasar de forma reiterada una pipa en plena población y en condiciones de visibilidad limitada. Al menos en dos ocasiones, el conductor invade el carril contrario y estuvo a punto de impactarse con vehículos que circulaban de frente.
La maniobra no solo puso en peligro a los pasajeros que viajaban a bordo, sino también a peatones y automovilistas que transitaban por la vía. Usuarios en redes calificaron la acción como “irresponsable” y “potencialmente mortal”.
DENUNCIA QUE ACOMPAÑÓ EL VIDEO
El material fue difundido junto con el siguiente mensaje:
“Una urvan fue captada realizando un rebase suicida en plena curva, desatando el pánico entre automovilistas y pasajeros. La maniobra puso en riesgo vidas y pudo terminar en tragedia.”
La publicación generó reacciones y comentarios que exigieron la intervención inmediata de las autoridades viales para frenar este tipo de conductas. Esto, antes de que se registre un accidente fatal.
UN PATRÓN QUE SE REPITE
La indignación social no se limita a este hecho aislado. Usuarios y familiares de víctimas recordaron que esta línea de transporte ha sido señalada en diversas ocasiones por su historial de percances graves, muchos de ellos relacionados con exceso de velocidad o maniobras imprudentes.
Entre los accidentes más recientes se encuentran choques, volcaduras y colisiones que han dejado personas fallecidas y decenas de lesionados en distintos puntos del estado. Sin que, según denuncias públicas, se hayan observado cambios estructurales en la forma de operar el servicio.
EXIGEN SANCIÓN Y CONTROL
El caso reabrió el debate sobre la falta de supervisión efectiva al transporte concesionado y la necesidad de sanciones ejemplares contra conductores y empresas que acumulen incidentes de alto riesgo. Para muchos usuarios, permitir que estas prácticas continúen equivale a normalizar la posibilidad de una tragedia anunciada.
“Esto no es manejo, es irresponsabilidad”, señalaron comentarios recurrentes en redes sociales, donde también se pidió retirar de circulación a unidades que no garanticen condiciones mínimas de seguridad.
TRANSPORTE SEGURO, UNA DEUDA PENDIENTE
Las familias afectadas por accidentes anteriores y los usuarios cotidianos coinciden en una exigencia común: un sistema de transporte público que priorice la vida, la responsabilidad y la prevención, y no solo la operación sin consecuencias.








































