El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó este domingo a oaxaqueños y visitantes a disfrutar de las fiestas de Guelaguetza, pero con respeto y recordando que las celebraciones nacieron por la festividad de la Virgen del Carmen.
“Estas fiestas nacieron por la festividad del Carmen. Así como hoy las conocemos, en un momento vinieron a celebrar la festividad de la Virgen del Carmen el 16 de julio, por eso la Guelaguetza es después del 16, los famosos Lunes del Cerro”, expresó el arzobispo durante la misa del mediodía en la catedral metropolitana de Oaxaca.
Ante las multitudes y festejos de estas fechas, monseñor pidió disfrutar de acuerdo con las posibilidades, ya sea en el auditorio Guelaguetza, en los demás municipios que celebran por igual o desde las transmisiones en redes sociales y la televisión.
“Es semana de fiesta… Ruidito por acá, ruidito por allá”, dijo monseñor sobre las fiestas en las que esperó que la alegría se pueda compartir con los demás.
El arzobispo también agradeció la presencia de turistas, por quienes, consideró, viven miles de familias en el estado.
“Gocen de la alegría de nuestro pueblo y regresen con bien a su casita”, expresó.
Pide no renegar
También pidió no renegar las complicaciones durante la visita a la ciudad en estas fechas. “Bueno, disfrutemos ¿sí? No reneguemos, no reneguemos, porque venimos aquí a esta calle y está llenísima y no se puede caminar, pues no reneguemos, vámonos por otra calle que esté sola. ¡Ah no, pero esa que está sola no se ve bonita, esta es la que se ve bonita! ¡Ah bueno, pues entonces éntrele, a ver a qué hora sale a la orilla!
Disfrutemos, reiteró monseñor, “porque vienen a visitarnos tanta y tanta gente. Miles y miles de gente vienen a visitarnos. Los que viven de eso se quejan, suelen quejarse, “ah no está lleno nuestro hotel, no vienen comensales a nuestro restaurante, se quejan. Los que trabajan en el mercado se quejan porque no consumen, porque nada más entran y salen, “güerito, güerito”, “y los güeritos nomás no sueltan nada, entonces andan cortos de billetes, tranquilos”.
En su mensaje dominical, el arzobispo convocó a cada persona a hacer una revisión interna para reconocer las virtudes, pero principalmente los defectos, los cuales pido corregir. “Siga sembrando buena semilla, porque es lo que quiere Dios”, apuntó.







































