Oaxaca tiene un registro de al menos 11 suicidios en lo que va del año, con gran incidencia en hombres que en mujeres y mayor concentración en la región de los Valles Centrales.
Hasta 2020, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de suicidios en Oaxaca era de 3.9 por cada 100 mil habitantes, por debajo de la media nacional de 6.2. La información que esta institución recaba en materia de suicidios, se deriva de los archivos de las agencias de los ministerios públicos.
En este 2022, de los 11 suicidios contabilizados, 7 fueron en hombres y 4 en mujeres. Los municipios con estos sucesos fueron Tlacolula, Huajuapan de León, San Jorge Nuchita, Santa Cruz Xoxocotlán, Loma Bonita y Oaxaca de Juárez.
De manera específica en las mujeres, de acuerdo al Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, tres suicidios en lo que va del año se presentaron en la región de Valles Centrales y uno en la Cuenca del Papaloapan, en el grupo de 19 a 29 años (2), menores de 12 (1) y en las de 40 a 59 (1).
Sin embargo, de acuerdo a la responsable estatal de salud mental de los Servicios de Salud de Oaxaca, Erika Ruiz Santiago, a la fecha no se cuenta con registros precisos de este problema, porque un gran número de casos se reporta o se encubre por accidentes u otros factores.
Entre los principales factores de riesgo para cometer suicidio se encuentran los conflictos personales y problemas estresantes en los seis meses anteriores a las autolesiones, donde podrían verse involucrados socios, cónyuges o familiares.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, en la Región de las Américas alrededor del 79% de los suicidios ocurren en hombres, cuya tasa es más de tres veces superior a la de las mujeres.
“El suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 20 a 24 años en las Américas. Las personas de 45 a 59 años tienen la tasa de suicidio más alta de la Región, seguidas por las de 70 años o más”, expone.
Además, señala a la asfixia, las armas de fuego, la intoxicación con drogas y alcohol y el envenenamiento con plaguicidas y productos químicos, como los cuatro métodos más utilizados para el suicidio.





































