Pedro Silva / Jesús Santiago
Vestir a un Niño Dios en uno de los emblemáticos mercados públicos de Oaxaca implica invertir desde 60 hasta los 570 pesos en promedio, dependiendo del tipo de ropita que se solicite, los accesorios y el tamaño de la figura, señaló a EL IMPARCIAL José Antonio Manzanero, encargado de un local de mercería y de oferta de artículos religiosos y accesorios para su Niño Dios como coronas, sillas, bastones o báculos, “palomitas”, entre otros, al interior del mercado Benito Juárez Maza, en el Centro Histórico de Oaxaca.
Integrante de una familia con más de 60 años dedicada a “vestir” a las figuras del Niño Jesús, indicó que aún prevalece la tradición del Día de la Candelaria, en que los creyentes llevan sus esculturas a bendecir al Niño Dios.
Indicó que, si se cuenta con el vestido adecuado solicitado por el cliente y el tamaño de “la ropita” preparar a una figura para el 2 de febrero “lleva apenas” algunos minutos.
Sin embargo, si los creyentes desean un vestido especial, el tamaño de la figura no es tan comercial, pues hay que solicitar la ropita desde noviembre o diciembre para que sea entregado a tiempo.
Entrevistado en su local del Benito Juárez, explicó que tienen a la venta accesorios, además de la vestimenta del Niño Jesús, pero no realizan reparación de esculturas dañadas por el paso del tiempo, por la decoloración o fracturadas.
Desde finales de diciembre comienzan a recibir esculturas para prepararlas. Manzanero explica que muchas familias solicitan ropa de bebé para presentar a sus niños en Navidad, para arrullarlo. También, en algunas comunidades, se da la tradición de la “Paradita” ceremonia que efectúan el 1 o 6 de enero, aunque la mayoría aplaza la ceremonia justos para el 2 de febrero, explica,
“La advocación del Niño depende de la fe o de la persona; de lo que se quiera pedir”, indicó. Algunas familias tienen algún enfermo en casa, entonces solicitan vestimenta del Niño Doctor; de los más solicitados es para el bautizo del primer año.
Indicó las variantes de vestimentas como el Niño del Sagrado Corazón de Jesús, el Niño de la Abundancia, para quienes desean dinero o recursos.
“Se viste también al Niño para Salud y Trabajo, que es lo que muchas personas buscan, pero depende de la fe; los hay, incluso de San Judas Tadeo, un santo muy venerado”, explicó el comerciante.

Dijo que hay clientes que en 5 minutos tiene ya a su niño vestido dado que cuentan con prendas elaboradas con anticipación y acordes con tamaños más recurrentes de las esculturas; sin embargo, “si desean algo especial, pues deben explicarnos y traes a los Niños incluso desde noviembre”, indicó.
“Manejamos figuras desde los 5 centímetros hasta la talla 45, que es como de 60 centímetros, similares a los que tienen en las iglesias”, explicó Armando.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Día de la Candelaria marca el fin de la temporada navideña, por ello, antiguamente, la costumbre era que hasta ese día se recogía del pesebre la figurilla que representaba a Jesús.
En México esta tradición adquirió un carácter especial, pues, cada día 2 de febrero los creyentes católicos “visten” al Niño Dios.
El honor era entregarlo a la persona que había encontrado la figura del Niño Jesús en la Rosca de Reyes el 6 de enero. Esta persona estaba entonces encargada de vestir al Niño Dios con ropas nuevas y llevarlo a la iglesia para ser bendecido durante la ceremonia religiosa.
Según algunos investigadores, hay documentos que registran esta costumbre o parte de ella en el siglo XIX, si bien la práctica de vestir a los Niños es anterior. Por otra parte, fue hasta mediados del siglo XX que la tradición se volvió verdaderamente popular con familias y talleres completamente dedicados a la creación de estas pequeñas ropas, las cuales pueden ser desde atuendos sencillos hasta estar adornadas con detalles muy lujosos.








































