El incremento de casos de Covid-19 en la entidad oaxaqueña, ha generado que decenas de oaxaqueños busquen atención en otros estados del país, sobre todo de municipios de zonas limítrofes con Puebla y Veracruz.
Aunque las estadísticas oficiales muestran que en Oaxaca el porcentaje de ocupación hospitalaria en atención a casos de Covid-19, no rebasa el 50%, diversos testimonios de familiares o personas con el padecimiento señalan lo contrario.
Desde mayo a la fecha, los testimonios que esta casa editorial ha recabado por casos de Covid-19, coincidieron en la saturación de hospitales del IMSS, ISSSTE y los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), desde mayo a la fecha.
Tanto en casos sospechosos de este nuevo padecimiento, como en aquellos que no lo son, personal de estas instituciones les piden de manera frecuente mantenerse en la lista de espera o buscar otras opciones como el sector privado.
Incluso, en algunos casos, algunos médicos sugieren su traslado a otras entidades como Puebla, pese a que este estado rebasa en gran medida a Oaxaca en casos positivos y decesos.
A la fecha, ese estado tiene un total de 14 mil 876 casos confirmados y mil 830 defunciones, a diferencia de los 8 mil 29 positivos y 777 fallecimientos por Covid-19 que hasta este miércoles tenía Oaxaca.
Algunos médicos del Hospital “Presidente Juárez” del ISSSTE señalaron que por la emergencia sanitaria varios estados no tienen la capacidad para atender casos Covid-19 y otras enfermedades, pero la necesidad de la gente los obliga a buscar atención médica hasta encontrarla.
En los límites de la Cañada y la Cuenca del Papaloapan, con Puebla y Veracruz, respectivamente, algunas personas que no encuentran centros de salud u hospitales en sus comunidades, deciden trasladarse a los estados vecinos para atención en el sector médico privado.
“Mi papá trabaja en el ayuntamiento de un municipio de la Cañada y hace poco enfermó. El Hospital de la zona se mantiene saturado y por la cercanía prefirió ir a Puebla que viajar hasta la capital de Oaxaca. En el primero podía llegar en tres horas y en el segundo hasta seis horas”, señaló Mariela, hija de un paciente con Covid-19.






































