El próximo martes 30 de septiembre concluye el plazo para realizar el canje de placas vehiculares en Oaxaca, trámite que busca actualizar el padrón de vehículos que circulan en el estado. Las autoridades han reiterado que se trata de una obligación administrativa para las personas propietarias de automóviles y motocicletas, y que no habrá nueva prórroga.
El trámite puede realizarse en el Megamódulo instalado en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO), de lunes a viernes en un horario de 9:00 a 17:00 horas. También se cuenta con 46 módulos de atención distribuidos en las ocho regiones del estado.
Al corte del 26 de septiembre, se han realizado 51 mil 338 canjes en el Megamódulo. Así como 169 mil 244 en los módulos regionales.
EL ARGUMENTO: ACTUALIZAR EL PADRÓN, PERO LA REALIDAD ES OTRA
Aunque el objetivo del canje de placas, según las autoridades, es contribuir a la seguridad pública mediante una base de datos actualizada de las unidades que circulan en el estado, el panorama en las calles y carreteras no refleja un avance real en movilidad ni seguridad.
“Tiene como objetivo actualizar el padrón vehicular en el estado, lo que se traduce en mayor seguridad al contar con certeza sobre las unidades que circulan, particularmente en caso de que se presente algún acto ilícito”, señaló la titular del área responsable del trámite.
Sin embargo, para muchos ciudadanos, esta narrativa contrasta con la realidad cotidiana en las calles de Oaxaca y sus municipios conurbados.
CIUDADANÍA: “NOS EXIGEN PLACAS, PERO NO ARREGLAN LAS CALLES”
A pesar del llamado a cumplir con el trámite, decenas de usuarios han manifestado su inconformidad por diversos aspectos que van desde la burocracia en los módulos, hasta el mal estado generalizado de la infraestructura vial.
“Nos exigen tener placas nuevas, pero las calles están destrozadas. Vas al módulo, pierdes medio día, y luego tu carro se descompone por caer en un bache”, comentó un automovilista que acudía a realizar el trámite en la zona norte de la ciudad.
Además, usuarios denuncian que unidades del transporte público y taxis, en especial foráneos, circulan en condiciones deplorables. Muchas veces sin ser detenidas por la autoridad, emitiendo nubes de humo sin que haya sanción alguna.
“Hay taxis echando humo negro todo el día, pero a ellos nadie los para”, señaló otra persona afectada.
MOVILIDAD: UN TRÁMITE MODERNO EN CALLES DEL SIGLO PASADO
La promesa de una “movilidad más segura y transparente”, como se afirma desde el gobierno, choca con la falta de inversión en infraestructura vial, la ausencia de mantenimiento rutinario y el desinterés evidente en aplicar la ley al transporte público contaminante.
Para muchos, el canje de placas no pasa de ser un trámite recaudatorio disfrazado de política pública. Mientras los problemas estructurales siguen sin atenderse.
UN PROCESO NECESARIO, PERO INSUFICIENTE
Aunque es cierto que actualizar el padrón vehicular puede contribuir a mejorar la seguridad y el control de unidades, también es claro que esto no sustituye la responsabilidad del gobierno estatal y municipal de ofrecer condiciones mínimas de circulación digna y segura.
Finalmente, los ciudadanos están cumpliendo con su parte. Ahora toca al Estado responder con hechos, no con promesas ni comunicados.









































