La oficina en México de la organización internacional “Artículo 19” publicó una tarjeta conmemorativa de Marcos Hernández Bautista, periodista y activista de la región Costa de Oaxaca.
En dicha publicación la organización independiente y de defensa de la libertad de expresión indicó respecto a Hernández Bautista que, su voz crítica y solidaria con procesos sociales fue apagada un día como hoy hace 10 años, el 21 de enero de 2016 en San Andrés Huaxpaltepeec, en la carretera federal que conduce hacia Santiago Jamiltepec, por sujetos armados que lo asesinaron a tiros.
“Hoy recordamos a Marcos Hernández Bautista, corresponsal del Diario Noticias Voz e Imagen de Oaxaca. Los últimos temas a los que dio cobertura fue la situación de las radios comunitarias e indígenas en la región. A 10 años de su asesinato, seguimos exigiendo justicia por Marcos”, escribe Artículo 19 en su mensaje en redes sociales.
Después del asesinato del corresponsal, Ismael Sanmartín Hernández, entonces director editorial de Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca, indicó al Comité de Protección para Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) que Hernández “abordó el tema de los cacicazgos locales” que ejercen control en zonas de la región e informó sobre su influencia en la política local. “Muchas veces tenía miedo,” agregó Sanmartín.
En 2017, Jorge Armando Santiago Martínez, entonces comandante de policía de Jamiltepec, fue condenado y sentenciado a 30 años de cárcel por el asesinato del periodista y también secretario de Cultura de Jamiltepec. Sin embargo, dos años después el Tribunal Colegiado del Décimo Tercer Circuito lo absolvió mediante un amparo directo, y el crimen contra el “reportero rebelde” quedó en total impunidad.
Cabe recordar que el asesinato deliberado de una persona por parte de agentes del Estado constituye un crimen de lesa humanidad tipificado como ejecución extrajudicial. Los crímenes de lesa humanidad no prescriben, es decir, no hay límite de tiempo para su persecución penal ni para la aplicación de la pena, debido a la extrema gravedad de estas violaciones a los derechos humanos, consagrada en instrumentos internacionales y el artículo primero de la Constitución mexicana.







































