Con la advertencia de que la “cultura no es mercancía”, la dirigencia de la Sección 22 del SNTE de trabajadores de la educación llevan a cabo la 18 edición de la Guelaguetza Magisterial y Popular. Durante la apertura del evento y luego de solicitar permiso a la madre tierra en su lengua originaria y en español, la secretaria general de la Sección 22, Yenni Araceli Pérez Martínez defendió la realización de esta actividad.
“La Guelaguetza Popular es un espacio de resistencia cultura y lingüística, pero también un espacio de protesta”, indicó la dirigente del magisterio oaxaqueño. Recordó que la Guelaguetza Magisterial surgió como resultado del movimiento social y de profesores de 2005 y que esta es una forma de honrar “a nuestros muertos, a nuestros desaparecidos”.
Ataviada con el traje típico de la mujer mazateca, Pérez Martínez indicó que el magisterio, a casi 20 años de distancia “no se cansará en demandar castigo a los culpables de la represión contra el movimiento social-magisterial”.
Indicó que La Gueza se enmarca dentro de esa forma de vida, de compartir, de los pueblos originarios de Oaxaca. “Nuestra cultura no es una mercancía, nuestra identidad tiene más de 500 años de resistencia”. La lideresa ofreció una bienvenida a los diversos contingentes que partición en la Guelaguetza y de los visitantes que han acudido al estadio del Tecnológico de Oaxaca para representarse en los bailables.
En un comunicado colgado en redes sociales, la Sección 22 indicó que :“Con la alegría, la fuerza y el orgullo que solo los pueblos pueden ofrecer, este lunes se celebra en el Estadio del Tecnológico una edición más de la Guelaguetza Magisterial y Popular, organizada por el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca de la Sección 22”.
Los profesores oaxaqueños indican que se muestra un mosaico de cultura, lucha y dignidad con la participación de las delegaciones de las ocho regiones del estado, quienes, a través de sus danzas, trajes, música y expresiones comunitarias, reafirman que esta fiesta no es folclor oficial ni espectáculo para el turismo, sino una fiesta de los pueblos, con profundo contenido social y político.
“Nacida al calor de la rebelión popular de 2006, la Guelaguetza Magisterial es resistencia y denuncia”. La Guelaguetza Magisterial fue abierta por las anfitrionas, las Chinas Oaxaqueñas del sector Ciudad.
A lo largo de esta Guelaguetza se ha dado cuenta del reencuentro entre los pueblos, donde se celebra el trabajo comunitario, la lengua originaria, la tierra que se defiende y “la educación que se construye desde abajo”.
Han participado delegaciones de Salina Cruz, el Centro de Atención Múltiple 32 de la Villa de Zaachila representó la tradicional Danza de la Pluma; la danza de los Diablos, la conexión del ritual antiguo y que fue representado por el seccional de Santiago Juxtlahuaca. Flor de Naranjo fue interpretada por profesores del sector de Huautla de Jiménez; participaron también pequeños del Centro de Atención Múltiple 46 de Pueblo Nuevo, en el sector Ciudad.
A lo largo del evento, el magisterio dio cuenta que “hoy, más que nunca, este encuentro es símbolo de unidad y rebeldía frente a las políticas que atentan contra la educación, la cultura y el territorio”. Además, como pequeños actos políticos, entre presentaciones de cada una de las delegaciones emitieron mensajes de rechazo a la Reforma a la Ley del ISSSTE de 2007, de la cual demandan abrogación.
Dieron cuenta de las demandas políticas, la liberación de los “sus” presos políticos y castigo a los responsables de la represión de 2006.
El festejo concluyó pasando las 17:00 horas, luego de más de seis horas con Flor de Piña, interpretada por profesoras de la sección de la Cuenca del Papaloapan.










































