El vapor y el olor de los tamales se cuelan en uno de los pasillos del mercado Sánchez Pascuas haciendo que más de una persona llegue atraída por el antojo o el hambre al puesto de Catalina Minerva Paz Bernal.
Día a día, en jornadas de varias horas, ella y su familia recurren a las recetas que le heredaron su abuela Manuela Alcázar y su madre Candelaria Bernal, y a las que ella le ha puesto un sazón propio, para elaborar este alimento básico de la gastronomía oaxaqueña.
Cualquier día es ideal para saciar el hambre o romper el ayuno con un tamal, pero en fechas como el Día de la Virgen de la Candelaria (2 de febrero) aumenta su demanda, también como parte de otra tradición basada en la fe católica y que se ha popularizado.
Catalina Minerva dice que ya no sabe cuántos tamales ha tenido que elaborar para el Día de la Candelaria, pues son varios los pedidos que le han hecho y para los cuales también emplea otras recetas e ingredientes distintos a los tradicionales.
Entre los tamales tradicionales están los de mole, frijol, chepil, amarillo, rajas y de dulce. Sin embargo, por la festividad y bajo pedido prepara otros de flor de calabaza, champiñones o quesillo y el de dulce de lechecilla.
Aunque los insumos han aumentado de precio por la festividad de la Virgen de la Candelaria, cuando se acostumbra comer tamales, Catalina señala que se mantienen los precios del alimento. Dependiendo del tipo de tamal, en su puesto el precio máximo es de 40 pesos.
En el país, parte de la tradición católica por el Día de la Candelaria implica celebrar con tamales y atole después de haber presentado al Niño Dios en el templo.
Generalmente, quien ofrece los tamales es la persona que se encuentra a la figura del niño en la rosca del Día de Reyes y que se convierte en su madrina o padrino.
Esta última (la rosca de Reyes) es parte de una tradición católica que recuerda que el niño Dios tuvo que ser escondido para no ser asesinado por el rey Herodes y que también evoca la visita de los Reyes Magos al pequeño.
Más allá de la celebración con los tamales, que se ha popularizado entre quienes no necesariamente profesan la fe católica, el Día de la Candelaria se centra en la presentación del niño Dios o Jesús en el templo, como se menciona en los relatos bíblicos.








































