En los últimos tres años, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) notificaron cinco decesos en menores de edad por obstrucción de la respiración, como consecuencia de la ingestión de piezas pequeñas de juguetes.
Por medio del Subsistema Epidemiológico y Estadístico de Defunciones (SEED), los SSO registraron en 2019 dos fallecimientos por esta causa en menores de un año y otro en uno de 13; mientras que en 2020 se reportaron otros dos casos en niños de uno y dos años. En 2021, no hubo decesos.
Ante esta situación, la dependencia exhortó a las madres y padres de familia a revisar los juguetes que los menores de edad reciben el Día de los Reyes Magos, porque el uso inadecuado puede exponerlos a asfixia por ingestión de piezas pequeñas u obstrucción en fosas nasales y oídos.
Para evitar accidentes por atragantamientos, recomendaron no adquirir juguetes de dudosa procedencia que pongan en riesgo la vida y la salud de los menores de edad, que carezcan de etiquetas informativas, sin advertencias y medidas de precaución o bien, que no garanticen la calidad del producto.
“Es fundamental que las madres, padres, tutores o personas adultas en general, se mantengan alerta en el cuidado de los pequeños y vigilen los objetos con los que juegan, pues la ingesta de un juguete, por muy pequeño que sea puede ocasionar la muerte”.
La institución recomendó además que no den a los menores de edad juguetes que entren completamente en su boca; mantenerlos fuera del alcance de los bebés, niñas y niños, además de revisarlos con frecuencia para que no se desprendan algunas de sus partes.
Asimismo, que los acabados de los mismos no tengan rebabas o mermas de plástico que puedan cortar a los menores y tener especial atención en aquellos que utilizan pilas para funcionar. “El juguete es un artículo de entretenimiento y desarrollo de habilidades, sin embargo, puede convertirse en un instrumento peligroso si no se toman ciertas precauciones”.
Señalaron también que los juguetes más baratos y sin advertencias son los más peligrosos, por lo que es preferible optar por productos hechos con materiales naturales, en lugar de plástico o electrónicos, con piezas desprendibles, pequeñas o con superficie áspera y fácil de romperse, para evitar riesgos en esta población.







































