Las mujeres rurales sufren de discriminación en cuanto a participación política dentro de sus comunidades y sus labores no tienen remuneración o son menores; aunado a que registran alto índice de fecundidad a temprana edad.
El 18 de diciembre de 2007, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas estableció el 15 de octubre como el Día Internacional de las Mujeres Rurales.
Esta conmemoración es con el objetivo de reconocer a la mujer rural por su contribución en el desarrollo de sus comunidades, la erradicación de la pobreza y la mejora en la seguridad alimentaria, de acuerdo con el organismo internacional.
En la declaración inicial, la organización hace un llamado a los estados miembros para mejorar la condición de las mujeres rurales, prestando atención a sus necesidades, y también para empoderarse en el ámbito social, económico y político.
En diversos estudios sobre la condición de este sector en México, se encontró que se encuentran desasistidas y en peores condiciones que las mujeres urbanas y que los hombres del campo.
En el ámbito estatal, las mujeres rurales se encuentran con mayor tasa de fecundidad al registrar 3 hijos vivos en promedio en edad reproductiva.
Esta situación se observa en aquellas que viven en localidades de los municipios de San Martín Peras, Santos Reyes Yucuná, San Simón Zahuatlán, Santa María Zaniza y Santiago Amoltepec.
Esos datos coinciden en que son estos territorios los de mayor rezago y pobreza económica.
De acuerdo con un trabajo localizado en el archivo de la Digepo, entre 2000 y 2015, en Oaxaca el porcentaje de nacimientos de madres adolescentes ha sido en promedio de 18.2%, situación que viene a afectar más a las mujeres rurales.
“A nivel municipal este fenómeno demográfico se profundiza, sobre todo en aquellos municipios con muy alta y alta marginación, municipios con alto porcentaje de población indígena, así como municipios rurales o en transición (entre 1,000 y 14,999 habitantes)”, se leyó en el documento de la Digepo “Proyecciones de población 2010-2030”.
Ante eso, algunas organizaciones no gubernamentales acusan que en Oaxaca, la mujer que vive en el área rural está envuelta en diversas carencias y falta de oportunidades, donde la incursión de la actividad remunerada sigue siendo incipiente.
De acuerdo a los criterios del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), se define a las zonas rurales como aquellas que tienen menos de 2,500 habitantes. En tanto en la población indígena se considera a las personas que hablan alguna lengua indígena.
En 2015, de acuerdo con datos del INEGI, poco más de 2 millones de oaxaqueños (51.6% de la población total del Estado) habitaban en localidades rurales, donde se puede encontrar casi la mitad de esa cifra que son mujeres y niñas.




































