Esta mañana, un grupo de amigas, amigos y familiares de Judith Vianney Toledo Santos encabezaron una emotiva marcha en la ciudad para exigir la aparición con vida de la joven enfermera, desaparecida el 21 de octubre del año en curso cuando viajaba a Pueblo Nuevo, una agencia municipal de Oaxaca de Juárez. La manifestación, que tuvo lugar en un ambiente de solidaridad y dolor, estuvo marcada por pancartas y lonas que llevaban la imagen de Vianney, así como el uso de vestidos en colores blanco y violeta, simbolizando esperanza y protesta.
Judith Vianney, de 29 años, fue vista por última vez vestida con una blusa blanca, pantalón de mezclilla azul marino y tenis blancos. Egresada de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), su desaparición ha generado gran preocupación en la comunidad. La cual se unió a la exigencia de su pronta localización.

URGENTE LLAMADO A LA FISCALÍA
Durante la marcha, sus padres y amigos enfatizaron la urgencia de su aparición.
“Es importante que la fiscalía nos permita involucrarnos en la búsqueda. Judith tenía un futuro brillante y no podemos permitir que siga desaparecida”, afirmaron con firmeza.
La desesperación y la angustia se reflejaban en sus rostros mientras pedían ayuda y visibilidad para el caso de Vianney.
Además de Judith, en octubre se reportó la desaparición de otras 10 mujeres en Oaxaca, entre ellas la activista Sandra Domínguez. Quien ha estado desaparecida junto a su esposo, Alexander Hernández, durante 22 días. La alarmante cifra destaca un problema creciente en el estado. Donde la violencia de género y la desaparición de mujeres se han vuelto una crisis urgente.
CONTEXTO DE LA DESAPARICIÓN DE MUJERES EN OAXACA
De acuerdo con la Comisión Estatal de Búsqueda, aproximadamente 400 personas están actualmente desaparecidas en Oaxaca. Las zonas más preocupantes son la capital y sus alrededores, donde las desapariciones son cada vez más frecuentes. Los colectivos de búsqueda advierten que el subregistro puede ser aún mayor, con estimaciones que superan las 4 mil personas desaparecidas en el territorio oaxaqueño.
La marcha no solo fue un llamado a la acción por la desaparición de Judith Vianney, sino también un grito colectivo para visibilizar el grave problema de la violencia y la inseguridad que afecta a las mujeres en Oaxaca. Los participantes, unidos en la esperanza de recuperar a sus seres queridos, continúan demandando justicia y un enfoque más proactivo de las autoridades en la búsqueda de desaparecidos.
Finalmente, la ciudadanía espera que su voz sea escuchada y que se tomen medidas efectivas para abordar esta crisis, antes de que más familias sufran la pérdida de sus seres queridos.








































