Al menos 17 organizaciones y sindicatos tienen invadidos 1.7 hectáreas de zona federal en los márgenes del río Atoyac, por lo que urge su rescate y resguardo, afirmó ayer el director de Administración del Agua de la Conagua – Oaxaca, Noel Espinoza Hernández.
“Nos estamos reuniendo los tres órdenes de gobierno para desalojar la zona federal invadida y retirar en su caso los rellenos que han colocado sobre las márgenes y que pueden afectar el cauce del afluente”, reveló.
Aclaró que la zona federal que va desde el Puente Valerio Trujano hasta el Puente Porfirio Díaz en ambas márgenes del río Atoyac están concesionadas al municipio de Oaxaca de Juárez desde el 2006 y el título de concesión sigue vigente.
Recordó que el objetivo (de la autoridad municipal) era construir algunas jardineras y espacios deportivos, pero al poco tiempo de entregados al municipio fueron invadidos por diversas organizaciones sociales y sindicatos, entre estos CTM, Libertad, Estibadores, ahora CATEM, que en suma son cerca de 17 organizaciones los invasores.
La situación es que al municipio capitalino le toca custodiar la zona de 1.7 kilómetros sobre ambos márgenes del afluente, se tiene que vigilar que se encuentre en las condiciones en las que fue entregada hace ya 12 años, enfatizó el funcionario federal. Sostuvo que (la reserva) no la tienen que rellenar de escombro, “entendemos la complejidad de la problemática por la participación de organizaciones y sindicatos, de ahí que tengamos reuniones con los tres niveles de gobierno”.
Dijo que se ha detectado que se está extrayendo material pétreo en la zona, aunado a la construcción de galeras, pero en coordinación con las autoridades estatales y municipales se busca evitar su invasión y sobre todo despejarla.
“Hemos platicado con las autoridades municipales y están en la integración de un proyecto de rescate de la zona federal, pero vamos paso a paso, hasta el momento no se ha definido y en su momento lo presentará”, apuntó.
Prevalece invasión de playones
En un recorrido realizado por la zona en la que desarrollaron los hechos violentos que dejó como saldo una persona muerta, lesionados y detenidos, prevalece una relativa calma, toda vez que se han desplegado efectivos policiales en las inmediaciones para evitar nuevos hechos violentos.
Sin embargo, ambos grupos de transportistas tanto del Sindicato Libertad como de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) se mantienen en las cercanías sobre las riberas del río Atoyac.
Una gran parte de la zona federal ha sido invadida y ocupada como lotes para depósito de escombro, así como en otros puntos se han habilitado estacionamientos, mismos que están cercados con malla de alambre.
A su vez frente al llamado Mercado de Madera en la zona cercana a las Bodegas de Fruta de la Central de Abasto se han construido galerones con estructuras y láminas, además de puntos de venta realizados con madera.
El presidente municipal de la ciudad de Oaxaca Oswaldo García Jarquín lamentó los hechos ocurridos en la zona del Mercado de Abasto y adelantó que preparan un proyecto integral de rescate de la zona en coordinación con instancias federales.
“Tenemos identificados a quienes se les habían asignado espacios públicos municipales de forma política – electoral o como pactos de complicidad y no lo vamos a permitir, de ahí que vayamos a actuar con la ley en la mano”, amagó.
El edil morenista enfatizó que reúnen toda la documentación necesaria para poder actuar, dado que es imposible resolver todos los problemas que aquejan a la ciudad con tan sólo 60 días, “la ribera del Atoyac es una zona federal, pero al estar concesionada seremos responsables y actuaremos”.
ASÍ AFECTA LA EXTRACCIÓN PÉTREA ILEGAL
La extracción de arenas de ríos en forma excesiva causa la degradación de los lechos. La extracción rebaja el lecho del río, lo que puede resultar en la erosión de las riberas o bancos.
La extracción clandestina de materiales pétreos como arena, grava y tierra para diversas actividades de construcción, perjudica gravemente la conducción de las corrientes de agua en los cauces, y quienes lo hacen sin los permisos correspondientes que por ley otorga la Conagua bajo el esquema de un proyecto de sustracción de material, deterioran los taludes y la conducción y protección natural de las paredes de arroyos y ríos, provocando que en tiempos de lluvia se éstos se desborden y provoquen daños y riesgos a quienes viven cerca de sus márgenes.






































